CIUDAD DE MÉXICO.- ¿A qué suena un meteorito? Un colectivo de artistas y científicos del Instituto de Astronomía (IA) de la UNAM han unido sus talentos para descubrirlo. El resultado puede ser visto y escuchado en el Museo Ex Teresa Arte Actual, donde el espectador se encontrará con un objeto espacial de tres mil 300 kilogramos, circundado por un instrumento de inspiración renacentista que, al leer sus campos magnéticos, crea ambientes acústicos.

El nombre de este proyecto es Sideral, se inscribe en el Año Dual México-Alemania y podrá ser visitado hasta finales de octubre; después será desmontado e instalado en el país germano, donde el artefacto hará lo mismo, pero con otro meteorito”, explicó el profesor Daniel Flores, del IA.

La experiencia estética lograda en lo que alguna vez fue la Capilla de Santa Teresa es inmersiva, pues desde antes de entrar a esta gran sala de estilo colonial, techos abovedados y vitrales con motivos religiosos, el escucha queda envuelto por la pieza reproducida al interior, la cual, aunque emanada de altavoces, parece producto de la sección de cuerdas de una orquesta al afinar antes de un concierto.

Sin embargo, este recital se encuentra a cargo de un instrumento creado por el artista Diego Oviedo con supervisión de científicos del IA, capaz de leer el magnetismo en la superficie de un meteorito a partir de cuatro pares de arcos de fresno, los cuales, al girar en torno de la roca y acariciarla con sus sensores, generan armonías.

“Vale la pena aclarar que lo captado por el aparato es la modificación registrada en las cercanías de la superficie de este objeto, es decir, el resultado de la suma del campo magnético generado por los cristales en su interior y el producido por la Tierra”, refirió el astrónomo.

Sobre cómo surgió esta colaboración inusual, dijo: “La semilla se dio cuando los artistas Marcela Armas y Gilberto Esparza se acercaron al IA con la idea de crear un dispositivo capaz de leer campos magnéticos y transformarlos en sonido. Tras platicar con ellos vimos que la iniciativa era viable. Simplemente la posibilidad de poder hacer esto me conmovió”.

El meteorito metálico expuesto en el Ex Teresa Arte Actual tiene nombre, se llama La Concepción, impactó en la Sierra de Adargas, en el estado de Chihuahua (en honor a esto, los sonidos sintetizados para la muestra Sideral están inspirados en rituales rarámuris) y ha estado en custodia del IA desde 1976.

“Desde entonces, no se había movido del vestíbulo de la entidad, hasta ahora. Al principio hubo quienes pusieron reparos, pues no imaginaban cómo desplazarlo y aún menos cómo lo colocaríamos en una capilla colonial con piso de madera”, contó Daniel Flores.

No obstante, el traslado fue un éxito, la instalación respetó la integridad del inmueble y la gente de la UNAM ya comienza a planear lo necesario para que La Concepción regrese a casa. “De hecho, ya planteamos la posibilidad de recrear este espectáculo acústico en el Instituto de Astronomía y hemos recibido respuesta afirmativa, aunque aún falta ultimar detalles, como el de si esto va a ser periódico o no”.

Para el universitario, más allá de la experiencia lúdica y recreativa de esta colaboración entre arte y ciencia, lo que queda es un aprendizaje invaluable.

“Por ejemplo, algo no esperado por nosotros es que los detectores, al recorrer la superficie del objeto y completar una vuelta (algo que demoraba 20 minutos), reprodujeron siempre un patrón, es decir, si alguien con la suficiente habilidad musical se diera a la tarea, podría escribir una partitura sobre cómo suena este meteorito en particular.”

Por ello, Flores espera que esta tecnología, al aprovecharse en otras cuestiones, arroje resultados novedosos en su disciplina. “Dejando volar la imaginación, podría aplicarse al estudio de las propiedades magnéticas de los meteoritos”, apuntó el universitario, para luego agregar que eso suena bien, casi tanto como lo que se escucha en el proyecto Sideral.

con información de la UNAM

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