MÉXICO.- Un alumno de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) pasó dos meses colaborando en la búsqueda de materia oscura en un laboratorio a dos mil metros de profundidad en la mina Creighton de la ciudad de Sudbury, Ontario, en Canadá. José Guillermo Lara Delgado, quien es estudiante de la licenciatura en Física en la UNAM, realizó una estancia de investigación en el verano pasado en SNOLAB, un laboratorio de Física de partículas canadiense.

El universitario, quien se convirtió en el primer estudiante mexicano de pregrado en trabajar en el laboratorio, se incorporó al experimento PICO60, un ambicioso proyecto que tiene por objetivo encontrar la esquiva materia oscura, que es todo aquello que los astrónomos no pueden ver a simple vista. Antes de iniciar su trabajo, Guillermo Lara tuvo que cursar varios entrenamientos para mantener su seguridad dentro de la mina, por lo que se sometió a exámenes teóricos en línea hasta prácticas de campo. De acuerdo con la Agencia Informativa del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), el estudiante recibió adiestramiento para trabajo subterráneo, en altura y confinado, debido al trabajo que realizaría en recipientes gigantes y en algunas ocasiones suspendido a varios metros en amplias cámaras subterráneas. El entrenamiento de minero incluyó el aprendizaje en el uso de equipo especializado, el registro de las entradas y salidas de la mina, hasta habilidades de minero, como la detección de rocas sueltas.

“Hubo prácticas muy interesantes, como en la que te dan una varilla y hay que andar pegándole a la roca para averiguar si existen fracturas o si puede derrumbarse, lo cual parecería que no tiene nada que ver con la ciencia pero debes aprenderlo, pues es parte de la naturaleza y la seguridad en el laboratorio”, explicó Lara. El trabajo del universitario consistió en ayudar a que un sistema de cámaras funcionara a la perfección, así como en el montaje de los soportes de las cámaras, enfocarlas, alinearlas, revisar el software y conectar todo el sistema de cableado. Lara comentó que no fue una tarea simple porque el recipiente de cuarzo, que contenía el líquido sobrecalentado, se encontraba dentro de un tanque metálico lleno de un fluido hidráulico. Alrededor del tanque se encontraban las cámaras que apuntaban al interior a través de unas ventanas. El estudiante explicó que las cámaras debían estar dentro de contenedores a prueba de agua, pues todo el sistema se encuentra en un tanque mayor lleno con agua ultrapura que funciona como un blindaje contra neutrones y radiación de la mina.

La colaboración de Lara fue posible gracias a una colaboración entre SNOLAB y México, cuya selección de estudiantes la realiza la División de Partículas y Campos (Dpyc) de la Sociedad Mexicana de Física, la cual busca alentar a estudiantes de licenciatura o maestría a trabajar en proyectos internacionales.

NOTIMEX/JRGA