CAROLINA DEL NORTE,- Un buen porcentaje de estadounidenses ignoran que las sustancias químicas que produce el cigarrillo encendido son más peligrosas que los aditivos que utilizan los fabricantes y muchos piensan por error que los filtros los protegen de inhalar humo tóxico, según indica un nuevo estudio.

“Sabíamos que muchas personas, en especial los fumadores, piensan que el tabaquismo es peligroso para los demás, pero no para sí mismos”, dijo el autor principal, Noel Brewer, investigador especializado en salud pública de University of North Carolina, Chapel Hill.

“Todos los cigarrillos producen humo con sustancias tóxicas y mortales”, agregó Brewer. “Los aditivos no lo modifican ni lo hacen peligroso: el tabaco es peligroso”.

Su equipo analizó datos de tres encuestas online y por teléfono a más de 9000 adultos y 1000 adolescentes. Respondieron si alguna vez habían oído hablar de 24 sustancias químicas del humo del tabaco, cuán peligrosas son y en qué medida la existencia de una sustancia en particular los convencería de dejar de fumar.

El 61 por ciento de los adultos entrevistados por teléfono y el 72 por ciento de los participantes online pensaba por error que las toxinas de los cigarrillos provenían de las sustancias químicas que los productores incorporaban para mejorar el sabor o la duración de sus productos.

Y el 31 y el 24 por ciento pensaba correctamente que las toxinas peligrosas del humo provenían del encendido del cigarrillo o del tabaco, publica el equipo en Tobacco Control.

Los fumadores eran más propensos a estar más confundidos que los no fumadores. La división entre los adolescentes sobre la fuente percibida de sustancias peligrosas era más pareja: un 43 por ciento mencionó a los aditivos y un 46 por ciento al encendido del cigarrillo. Tampoco hubo tanta diferencia en las percepciones de acuerdo a si fumaban o no.

Uno de cada tres adultos y uno de cada cuatro adolescentes pensaba equivocadamente que los filtros capturan las sustancias químicas dañinas del humo, algo más común entre los fumadores.

Casi todos los participantes habían oído hablar de la nicotina y muchos conocían el monóxido de carbono. Una pequeña proporción dijo también que sabía de la presencia de toxinas en el humo del cigarrillo como amonio, arsénico y formaldehído.

Pero nadie conocía las nitrosaminas, una de las sustancias químicas más peligrosas del humo del tabaco. Para los autores, la publicidad y los envoltorios son responsable de por lo menos una parte de esta confusión, en especial los cigarrillos que se promocionan como “sin aditivos” o “naturales”.

reuters health/r3