MÉXICO.- Hace pocos días, en este cambio de año, alguien me compartió una cadena que me encantó, pero más que eso, me hizo reflexionar en la sociedad en la que actualmente vivimos y lo que desea.

Escucho y pongo atención a lo que la gente quiere, como percibe la vida y que es lo que busca lograr con la suya para este nuevo ciclo.

Y es que estarán de acuerdo que, ante una perdida, ya sea humana, laboral o sentimental, nos cuesta salir de ella. Y para lograrlo se necesita de entereza, de ganas de vivir y de luchar. Salir adelante para algunos no es fácil, pero todo estriba en la actitud, el sabor y el color que le pongamos a la vida.

En algunas ocasiones nos aferramos a lo que ya no está, a lo que ya no volverá y gastamos nuestra energía en ello y es por eso que es necesario nos “reiniciemos” en este nuevo año, 365 días que sin duda son una gran oportunidad para volver a comenzar y también para perdonarnos situaciones que no están bajo nuestro control.

¿Por qué nos aferramos tanto a cosas del pasado en vez de seguir con paso firme hacia adelante?

Aquí el texto que me compartieron:

“Dicen que en la vida quien pierde el techo, gana las estrellas y es así. A veces pierdes lo que querías, pero conquistas lo que nunca imaginaste. No todo depende del tiempo, sino de la actitud con que se mira la vida. El tiempo es como un río, nunca podrás tocar sus aguas dos veces, porque el agua que ya pasó nunca pasará de nuevo. Aprovecha cada minuto, segundo y hora de tu vida y recuerda nunca te fijes en la apariencia de las personas porque esta cambia con el tiempo. No busques a la persona perfecta, porque no existe. En cambio, ama las imperfecciones de las personas, que eso es lo que las hace realmente únicas. Busca por encima de todo, a alguien que sepa tu verdadero valor, que te quiera y acepte con todo y tus días grises. La vida no es color de rosa, hay muchas escalas de grises que pintan el paisaje de tus días. Ten cuatro amores y hazlos tuyos: Dios, la vida, la familia y los amigos. DIOS, porque es el dueño de la vida y a él le debes tu vida y el estar aquí. LA VIDA, porque es corta y es la responsable de tus triunfos, logros y alegrías. LA FAMILIA, porque es única y son los seres que más nos aman sobre la tierra, y, finalmente. LOS AMIGOS, porque son escasos, son ángeles que Dios y la vida colocan en nuestro camino para acompañarnos en este viaje”.

¡Qué tal eh!

¿A poco no es verdad? Hoy en día estamos tan enfocados a que ropa nos compraremos, a que restaurante asistiremos, que nuevo celular será el que tendremos, en fin, son contadas las veces en que nos ponemos a pensar cual será la mejor manera para que nuestra familia y amigos estén mejor, e incluso, ¡qué haremos nosotros para estar bien con nosotros mismos! Esto aplica para una frase que nunca olvido: “La gente se arregla todos los días el cabello ¿por qué no el corazón?”.

He leído encuestas que arrojan cifras en las que muestran el porcentaje de la población que en esta temporada invernal se quita la vida. Y sí nos ponemos a checar las causas, son problemas que tienen que ver con la familia hasta con la autoestima.

Por ello, es importante que cambiemos el chip y arranquemos este año con metas y con sueños, porque ¡sí!, la gente sueña, aunque no lo griten a los cuatro vientos o se les vea la cara de pocos amigos, sueña.

Todo estriba en la actitud y en estar contentos con lo que tenemos en estos momentos. Y es que soñar nos hace fuertes, invencibles, seguros de sí mismos. Soñar nos vuelve sensibles a la vida, nos hace sentir y sudar como cada esfuerzo tiene su recompensa. ¿Por qué no ser felices sabiendo que en febrero terminaremos una carrera o que en septiembre haremos un gran viaje? Les apuesto que cada día les sabrá dulce y placentero cada minuto.

Es importante destacar que empezar una nueva etapa, ya sea un nuevo año, una nueva relación, un nuevo trabajo o una nueva amistad, requiere de soltar cosas y personas que ya no forman parte de nosotros, sería imposible avanzar con algo que ya no es para nosotros.

Te recomiendo que hagas una lista de cosas, lugares y sueños que desees cumplir, obviamente enfocados a la realidad y que estés seguro(a) de que los lograrás y eso sí, es importante que muchos de ellos no los cuentes, ya que en caso de no lograrlos sólo tendrás la opinión de la gente recordándote al final del año que no los lograste, hecho que te será incómodo y nada agradable. Además, otro de los beneficios de no comunicar tus sueños es que eso evitará que alguien te desanime con comentarios equívocos o peor aún generen que no puedas llevarlos a cabo.

Recuerda que somos seres humanos que por naturaleza deseamos amor, cariño, una pareja, que nuestras familias estén de maravilla, que queremos ir al otro lado del mundo, que deseemos ser los mejores chefs, o tal vez el mejor vendedor de autos o por qué no, el mejor piloto aviador del mundo.

Por favor, no olvidemos que cada día volvemos a nacer, no dejemos que éstos terminen sin haber sonreído, sin ser mejores, sin haber ayudado, sin haber vivido, no dejemos que la vida se nos vaya en enojos que para nada valen la pena, que somos seres humanos de carne y hueso que, así como existimos en estos momentos, podemos dejar de serlo en un inesperado suspiro.

No perdamos la importancia de la vida por temas como la falta de dinero o porque si los demás hacen bien o no las cosas, no faltemos a escuchar nuestro corazón por estar enfocados en lo material.

Miremos un amanecer y un atardecer por lo menos una vez a la semana, pide deseos a las estrellas, mira a tus hijos, a tu esposo (a), a tus padres como si fuera la última vez. Platica con ellos y pídeles que te cuenten sus más grandes anhelos y sus más grandes miedos. ¡Conócelos y conócete!

Amemos nuestros cuerpos, que son nuestros propios templos, comamos bien, alimentémonos y ejercitémonos para vivir aún más años, para dar mejor vida y sobre todo para dejar huella en este planeta.

¡Feliz Año 2017!

@aguirule