LISBOA,- El año venidero el Papa Francisco visitará el Santuario de Fátima en Portugal al cumplirse el centenario de la fecha en la que tres niños pastores dijeron que la Virgen María se les apareció por primera vez en lo alto de un olivo, indicaron las autoridades portuguesas.

El pontífice visitará la pequeña localidad agrícola donde se encuentra el templo el 12 y 13 de mayo de 2017, anunció la oficina del presidente portugués en su página de internet. La primera aparición se conmemora el 13 de mayo, pero una misa de medianoche y la procesión de las velas el día anterior marcan el inicio de la celebración anual.

Aunque el Vaticano sólo confirma los viajes papales cerca de la fecha en que serán efectuados, el propio Francisco había anunciado su intención de visitar Fátima con motivo del centenario. No se han dado a conocer mayores detalles sobre el viaje.

Francisco se convertirá en el cuarto papa que visite Fátima. El anterior fue Benedicto XVI en 2010, cuando también viajó a las ciudades de Lisboa y Oporto.

Al igual que el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes, en Francia, el de Fátima atrae multitudes de visitantes —unos seis millones, según cálculos oficiales— cada año. Fátima se encuentra a unos 150 kilómetros (90 millas) al norte de Lisboa.

Los pastorcillos afirmaron que la Virgen María se les apareció en seis ocasiones en 1917, de mayo a octubre, y les confió tres secretos. Los dos primeros eran predicciones sobre el fin de la Primera Guerra Mundial y el inicio de la Segunda Guerra Mundial, así como el ascenso y la caída del comunismo soviético.

En 2000, el Vaticano reveló el tercer secreto tan esperado por mucho tiempo y lo describió como la predicción del intento de asesinato en 1981 contra el papa Juan Pablo II en la Plaza de San Pedro en Roma. El pontífice fue atacado a tiros el 13 de mayo y afirmó que la Virgen le había salvado la vida.

Los tres pastorcillos eran primos. Dos de ellos, Francisco y Jacinto Marto, murieron de neumonía a los nueve y 11 años. La tercera, la hermana Lucía Marto, falleció en un convento en 2005 a los 97 años.

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