En días recientes el mundo del espectáculo se vio apabullado con la muerte de dos de sus grandes estrellas. Tras sufrir un infarto mientras viajaba a bordo de un avión que se dirigía de Londres a Los Ángeles, California, Carrie Fisher dio el primer golpe al dejar la vida terrenal el 27 de diciembre pasado. Tan solo un día después y aún en shock por la partida de quien interpretara a la Princesa Leia en la saga Star Wars, su madre, la leyenda de Hollywood y madre de Fisher, Debbie Reynolds, falleció a los 84 años de edad; “dijo ‘quiero estar con Carrie’, y después murió”, señaló el hijo de Reynolds, Todd Fisher.

Luego de la muerte de las actrices, la compañía HBO decidió adelantar el estreno oficial del filme Bright Lights: Starring Debbie Reynolds and Carrie Fisher, un documental que retrata de cerca la complicada relación familiar entre ambas.

Aunque la producción, dirigida por pareja de cineastas neoyorkinos, Alexis Bloom y Fisher Stevens, fue exhibida con gran éxito este año en festivales de cine en Nueva York y en Cannes, su lanzamiento en la pantalla chica estaba pactado para marzo de 2017. Durante la presentación del filme, los creadores coincidieron en que el proyecto nació como una idea original de Fisher, quien buscaba documental los últimos espectáculos que ofrecería su madre en Las Vegas hace dos años, cuando tenía 82.

De acuerdo con una reseña del medio especializado Hollywood Reporter, el documental llevó a revisión las vidas de ambas mujeres, quienes vivieron una complicada relación durante una época y se mantuvieron distanciadas casi una década, aunque en sus últimos años fueron vecinas en un conjunto residencial en Beverly Hills, California. “Su adorable interdependencia parce indestructible”, se explicó.

“El eje sobre el cual iba la película era su relación y su amor, a pesar de que la industria de los espectáculos deforma lo mejor de la gente y deforma las mejores relaciones y estoy seguro de que ellas estarían de acuerdo en que deformó a su familia”, dijo Bloom a The Los Angeles Times a finales de este año. “En medio de todo está el amor, y eso no cambia”, agregó.

Un reto personal. Aunado a la complejidad de su juego madre-hija, de manera personal ambas actrices enfrentaban graves problemas. Fisher lidiaba con la enfermedad mental que abordó en algunos de sus libros más memorables a través de los años, y mientras trataba de entenderse con Reynolds y su creciente fragilidad debido a su delicada salud; incluso un segmento importante dentro del filme se concentra en si la protagonista de Singing in the rain (1952) podría estar lo suficientemente bien para recibir un premio a la trayectoria.

Fisher y los cineastas declararon que en un principio fue difícil para Reynolds acostumbrarse a la idea de un documental sobre sus vidas, pues a pesar de no sentir incomodidad ante las cámaras, esperaba tener un guión que no dejara ver ciertos aspectos. “La película es tan desordenada en su estructura como la complicada historia familiar que retrata”, escribió el Hollywood Reporter en su reseña.

A manera de homenaje a las actrices, que dejaron huella en la pantalla con interpretaciones entrañables, la cadena HBO también transmitirá Wishful Drinking, una producción que realizó en 2010 acerca de la escenificación del libro homónimo escrito por Carrie Fisher, este domingo a las 21:00 horas.

aegm.