CIUDAD DE MÉXICO,- México como país es objeto de constantes cataclismos a nivel económico, el cambio de gobiernos estatales han generado un gran vacío en el bolsillo de la ciudadanía. Además de la enorme deuda externa del país ahora estados como Veracruz y Chihuahua se aproximan a la espiral de impago.

¡Qué verguenza!, ¿para eso se requiere a políticos corruptos que gobiernen al país en todos sus ordenes?.

Las notas de las agencias calificadoras, poco importan. Dos entidades habrán -ya estrenaron- administración y se hallan entre los estados más endeudados de acuerdo con sus ingresos totales, ‘entidades con perspectiva negativa’ por parte de Fitch Ratings, al igual que Sonora, no cambiará de gobierno pero su nivel de deuda, se acrecenta.

Entre los riesgos que pueden acentuarse para 2017 es que las entidades se adeuden más, la Ley de disciplina financiera permite deuda de corto plazo hasta por 6% de sus ingresos sin que autorice el Congreso local. Moody’s no califica a Chihuahua, pero en agosto advirtió que la entidad tiene déficits financieros persistentes, altos niveles de deuda y una liquidez débil, factores que se arreciarían, pues el gobierno entrante es de otro partido.

Disminuir una calificación crediticia influye en el costo de la deuda de los estados, ya que ésta puede ser más cara y refleja una mala gestión y un pobre desempeño presupuestal, de la liquidez y del nivel de endeudamiento, o contingencias como pensiones y jubilaciones, explicó Manuel Kinto, director asociado de Fitch Ratings.

Un mayor costo de la deuda representa a las entidades con deudas altas un menor margen de maniobra para sus finanzas. Si contratan más deuda, les saldría más cara y se volvería un ciclo que no les beneficia, dijo Francisco Vázquez Ahued, socio de Moody’s.

“Veracruz ya registró impago con proveedores y su deuda bancaria de corto plazo, corre el mismo riesgo; si esto ocurre las implicaciones son la generación de intereses moratorios y caer en el buró de crédito, también es un tema reputacional”, añadió.

Las entidades con alto endeudamiento “siguen un círculo perverso de baja recaudación, mala política de gasto, necesidad de más deuda, y más intereses por el servicio de la deuda. La opción sería más eficiencia en las finanzas públicas. Deberían tener una política de reducción de deuda, pero como sus ingresos propios son muy bajos, es difícil”, indicó David Colmenares, exjefe de la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas.

Chihuahua, Sonora y Veracruz, corren el riesgo de caer en este círculo, ocupan el lugar cuarto, quinto y sexto de las entidades más endeudadas con 81, 61 y 48 por ciento de sus ingresos totales, respectivamente, con base en datos de Hacienda y por ende tendrán mayores presiones financieras en 2017.

Además tienen presiones económicas y políticas, por el cambio de gobierno en Veracruz y Chihuahua y por las deudas de corto plazo y con proveedores, que aumentan. “Estas deudas se reestructuran y se convierten en deuda de largo plazo y para este tipo no hay un plazo determinado para obligar a pagar a los estados, ése es un problema”, anotó Colmenares.

Para Ricardo Gallegos, director ejecutivo senior de Finanzas Públicas de HR Ratings, Veracruz al tener observación negativa es revisada diariamente y ante cualquier acontecimiento que afecte su liquidez, su calificación puede bajar.

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