Enrique Ochoa, actual presidente del PRI a nivel nacional, recibió un finiquito de 1,206,271 pesos; luego de renunciar al cargo de director del la Comisión Federal de Electricidad. Ochoa se desempeñó durante dos años cinco meses en ese cargo, es decir, estuvo un poco más de 800 días al frente de ésta entidad. Haciendo cuentas, desde su primer día trabajando en la CFE, hasta su último día, se llevó más de mil pesos de liquidación.

El funcionario, en su carta de “renuncia voluntaria”, explicó que dejaba el cargo de director de la CFE para ocupar el puesto de presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional. De acuerdo a sus días de trabajó, Ochoa debió haber cobrado 231,118 pesos  y sin embargo, el monto que obtuvo fue de 1,700,00o pesos (siete veces el monto original); suma que menos impuestos resultó en 1,206,271 pesos.

Cuando el estuvo al frente de la CFE, Ochoa recibió el mayor número de quejas en muchos años, debido al significativo aumento de la luz en diversas localidades de México. Mientras como ciudadanos pagamos más por la energía eléctrica, este hombre se lleva ese finiquito por tan sólo dos años de trabajo; o mientras que el ISSSTE en algunos casos pensiona por 7,000 pesos mensuales luego de 23 años de trabajo; Enrique Ochoa se dispone a cobrar 1.2 mdp para poder ocupar un cargo de mayor poder. El político se negó hablar ante los medios de comunicación sobre ese tema. La pregunta es: ¿ese es el PRI que va a meter a la cárcel a los Duarte? Esa es la clase política que no queremos en este país.

 

(Con información de Schwebel te informa)