MICHOACÁN,-  Parece una norma entre funcionarios públicos, prometer y no cumplir, Silvano Aureoles ha cumplido un año como gobernador de Michoacán y pese a las promesas hechas en campaña en materia de educación, becas, apoyo al campo, equidad de género y seguridad, entre otros rubros.

Se habló de la Reforma Educativa -educación de calidad- sin embargo ha pasado el tiempo y el cumplimiento no llega, de igual manera se dijo que su gobierno otorgaría 300 mil becas durante su administración y ha rectificado sobre el punto. Esto significaba que, cada año, 50 mil alumnos recibirían este apoyo, pero la realidad es que esto no se cumplió, pues sólo se pudieron otorgar 34 mil becas, por lo que el objetivo no alcanzó ni el 70 por ciento en el primer año.

Adicional a esto, se exhibió la existencia de irregularidades dentro del programa Beca Futuro, misma que reciben, incluso, burócratas de diversas secretarías, a pesar de que debería estar dedicada a jóvenes que estudian.

En apoyo al campo, Aureoles Conejo se comprometió a entregar mil tractores durante el primer año, mas sólo entregó 600, lo que representa 40 por ciento de retraso en la promesa aún incumplida. Sin embargo, legisladores priistas han señalado que los tractores entregados provienen de apoyos federales y no estatales.

Pero la asignatura primordial y que sigue pendiente es la seguridad pública. Aureoles Conejo se comprometió a resolver el problema en las principales ciudades de Michoacán; es decir, tener a Morelia, Lázaro Cárdenas y Uruapan certificadas como ciudades “seguras”.

Hoy, levantones, asesinatos, secuestros, toma de carreteras y presencia del crimen organizado siguen siendo cosa de todos los días. Tan sólo en la última semana, los normalistas han incendiado 13 automotores, han secuestrado cinco policías y un mando de la SSP, han bloqueado carreteras y han cerrado temporalmente vías del tren.

En cuanto a delitos del fuero común, que son responsabilidad directa de Aureoles, las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública establecen que, de septiembre de 2014 a septiembre de 2015 –es decir, el último año de administración de un gobernador priista– hubo 15 mil 457 casos de robo, y de septiembre de 2015 al mismo mes de este año –el primer año del gobernador perredista– tuvieron lugar 16 mil 61 robos.

En cuanto a los homicidios, en este mismo lapso, pasaron de 2 mil 50 a 2 mil 223; mientras que los secuestros prácticamente se mantuvieron igual: 29 en la administración del PRI y 28 en la del PRD.

En materia de equidad de género se desapareció a la Secretaría de la Mujer y se degradó a instituto; además, en el gabinete legal, conformado por 21 titulares, únicamente seis puestos fueron asignados a mujeres, dejando en letra muerta la promesa de campaña.

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