CIUDAD DE MÉXICO.- De acuerdo con el estudio Encuestas económicas OCDE: México 2017, de las 35 naciones que conforman la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, nuestra nación es percibida como el país más corrupto e inseguro de entre los socios de este agrupamiento.

Según se detalla en el estudio, entre los factores que han obstaculizado el crecimiento económico del país, figuran la corrupción, la inseguridad, la informalidad, un insuficiente desarrollo económico y la debilidad de las instituciones.

En su índice 2015 que considera una escala de cero a 100, donde cero representa al país con el sector público más corrupto y 100 al menos corrupto, México obtuvo 35, que fue la menor puntuación entre los socios de la OCDE.

Así las cosas, México se colocó por debajo de Turquía (42), Italia (44), Grecia (46), República Eslovaca (51) y Hungría (51). Los sectores públicos menos corruptos fueron los de Dinamarca (91), Finlandia (90), Suecia (89), Nueva Zelanda (88) y Países Bajos (87).

Respecto a la seguridad, el organismo internacional midió la percepción de los habitantes de sus socios al preguntar en su encuesta si se sienten seguros de caminar solos por la noche en las calles de su país.

México tuvo la menor percepción de seguridad con 39.9% de la población que se siente segura caminando sola y de noche; le siguieron Chile (50.2%), Hungría (53.2%), Italia (59.3%), Turquía (60.4%) y Letonia (61.6%).

En contraste, los países donde sus habitantes se sienten más seguros son Noruega (89.6%), Suiza (87.4%), Fin- landia (85.8%), Dinamarca (85.2%) y Eslovenia (83.9%).

El organismo reconoció la aprobación del “largamente retrasado” sistema anticorrupción, pero señaló su preocupación de que este sistema pueda implementarse a nivel local, y de que los 32 congresos estatales aprueben sus propias leyes anticorrupción y sean capaces de crear instituciones que funcionen de manera efectiva.

Dada la limitada capacidad administrativa de muchos gobiernos estatales y locales, puede que sea necesario el reforzamiento y monitoreo del gobierno federal; esto implicaría proveer o diseñar un mecanismo para delegar funciones al sistema anticorrupción federal”, expuso.

El documento reporta que los altos índices de inseguridad en muchos estados, con delitos como homicidio, secuestro y extorsión, reducen directamente el bienestar y la percepción de seguridad entre la población.

con información de la OCDE y agencias

jcrh