MÉXICO.- Donald Trump todavía no asume las riendas del gobierno de Estados Unidos y ya está causando efectos en México. Primero Ford Motor, anuncia que dejará de invertir en San Luis nada menos que 1.600 millones de dólares. Ahora, Luis Videgaray regresa a la escena política, luego de haber renunciado a la Secretaría de Hacienda en medio de fuertes críticas por haber gestionado la visita del polémico magnate.

Videgaray llega de manera triunfal -pues es hombre de todas las confianzas de Enrique Peña Nieto- a la Secretaría de Relaciones Exteriores con la instrucción de establecer un diálogo con la nueva administración estadounidense tan pronto asuma funciones.

Fuentes diplomáticas, indican que Claudia Ruiz Massieu, quien ocupaba la cancillería desde agosto de 2015 y quien habría sido, según fuentes diplomáticas, una fuerte crítica y opositora a la visita de Trump a México el 31 de agosto, por lo que se antojaba complicado que pudiera llevar de manera cabal, el encargo presidencial de establecer nexos con la administración de Donald Trump.

Tras asumir el cargo en la cancillería, Videgaray rechazó referirse a la relación con Estados Unidos pero subrayó que llega al cargo “en un momento en que México nos necesita a todos” porque “el reto es enorme, las amenazas ahí están, pero las oportunidades y nuestras fortalezas también son enormes”.

El historiador y analista político José Antonio Crespo considera lógico el regreso de Videgaray al Gabinete porque es el que tiene contactos con el equipo del presidente estadounidense electo.

Trump le tiene confianza. Es mejor alguien que ya conoce que un desconocido. Pero que Videgaray sea el adecuado para llevar la negociación no garantiza que vayan a salir bien las cosas para México”, dijo.

Crespo reconoce que Videgaray está preparado y tiene elementos para negociar, “pero la gran duda está del otro lado… es decir, qué tanto está Trump dispuesto a flexibilizar su postura”.

El nuevo panorama político, tanto de Estados Unidos como el de México, nos indican que Videgaray con su regreso a la arena política, puede inclinar la balanza en la carrera presidencial de 2018 y ganar la candidatura del Partido Revolucionario Institucional.

“Es claro que Videgaray, dependiendo cómo le vaya en la negociación, va por la candidatura presidencial para 2018, pero aunque todo le salga bien, difícilmente podrá borrar todo lo que ha pasado en este gobierno, como en la economía, y a él se le hace en buena parte responsable”, señaló Crespo.

La relación con el gobierno de Trump se anticipa complicada porque el republicano insiste en sus represalias contra México, aunque sus declaraciones están lejos de tono virulento de campaña.

con información de agencias

jcrh