CIUDAD DE MÉXICO,-  Fallida estrategia, retroceso, mezquindad y todos los asegunes que se puedan argumentar, el caso es que la inseguridad asfixia a la sociedad porque los políticos no entienden como enfrentar un problema que se incrementa y mientras el gobierno no reconozca que existe, éste seguirá minando a la ciudadanía.

Es claro que existe una “fallida estrategia y omisión” del Ejecutivo y la percepción ciudadana sobre el particular se convierte en un mal que las autoridades no saben y tampoco entienden como solucionar. Para legisladores federales y locales los datos dados a conocer por el INEGI, merecen ser considerados como prioridad.

Por la incapacidad del gobierno federal pero también debido a la mezquindad de los actores políticos no se avanza en las reformas pendientes y en materia de seguridad la sociedad se halla expuesta establece Waldo Fernández del PRD como presidente de la Comisión Bicameral de Seguridad Nacional del Congreso de la Unión.

“Nos la hemos pasado haciendo reformas en materia penal, hay una sobrerregulación, pero nos hemos olvidado de la seguridad del ciudadano”, dijo. “El gobierno crea sus programas de prevención del delito y luego deja sus fondos en ceros”, añadió. También remarcó que “urge mayor transparencia en los criterios jurídicos de las resoluciones del Poder Judicial”.

El presidente de la Comisión de Seguridad Pública de la Cámara de Diputados, Jorge Ramos, del PAN, opinó que “la forma más efectiva de enfrentar el ya escandaloso problema de la inseguridad, es que el gobierno reconozca que existe, darle la prioridad que merece y no rezagarlo”.

“Los resultados no son pobres, son nulos y mediocres, porque el gobierno va en sentido contrario: turna a un cuarto nivel de su gobierno el tema y las instancias de la seguridad pública, deja vacantes los cargos titulares de los organismos responsables y retira los recursos a los programas de prevención del delito”.

El presidente de la Comisión de Seguridad de la Asamblea Legislativa del Distrito Federal (ALDF), José Gonzalo Espina, afirmó que a pesar de que los delitos van a la baja, existe una creciente percepción de inseguridad en toda la capital, sobre todo en las delegaciones que limitan con el Estado de México y Morelos.

“La colindancia con el Estado de México nos afecta demasiado en el oriente de la capital, donde la percepción de inseguridad llega al 94.2 por ciento de la población”.

La senadora panista capitalina Mariana Gómez del Campo afirmó que el tema de la inseguridad en el país requiere atención inmediata y obliga tanto al jefe de gobierno en el caso de la Ciudad de México como a los gobernadores de los estados, a replantear su estrategia de seguridad.

El presidente de la Comisión del Distrito Federal del Senado, Mario Delgado, del PRD, apuntó que la percepción que tiene la gente es la realidad de nuestro país y basta ver la televisión o las pláticas familiares, en donde salen a relucir incidentes delictivos.

Hugo Valdemar, vocero de la Arquidiócesis Primada de México, comentó que mientras las autoridades salen con cifras alegres, la gente es cada vez más vulnerable a la inseguridad.
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