MÉXICO.- Javier Duarte, quien fuera gobernador de Veracruz, desvió recursos oficiales por medio de empresas fantasma, desde 2012 y siguió haciéndolo hasta este 2016, su último año de gobierno, según indican datos de la Procuraduría General de la República (PGR).

Según las primeras investigaciones de la PGR, el dinero desviado, se intentó lavar hasta en un centenar de ocasiones, por medio de las transferencias electrónicas, conocidas como SPEI. De esta forma, era posible que Duarte moviera grandes sumas en segundos.

De acuerdo con datos de la indagatoria que la Subprocuraduría de Delitos Federales de PGR integra junto con la Secretaría de Hacienda, bajo el expediente SEIDF/UEIDFF-VER/0001653/2016, solo en el caso de los 421 millones ya recuperados la red fraudulenta involucró a ocho compañías, siete creadas exprofeso para el traslado de los recursos.

El esquema para desviar estos 421 millones operó de la siguiente forma: entre los años 2012 a 2016 seis compañías (cuyos nombres no se confirmaron públicamente para no violar la integridad del proceso) recibieron recursos de partidas públicas. Lo hicieron mediante la firma de contratos con distintas dependencias.

El dinero que recibieron estas compañías fue trasladado paulatinamente a una séptima empresa fantasma creada por un prestanombres de Javier Duarte, la cual ya no era contratista del gobierno. Dicha compañía se encargaba de dispersar los recursos con distintos fines con el objetivo de lavar su origen.

De los 421 millones desviados originalmente, esta séptima compañía destinó 261 millones de pesos entre junio de 2012 y mayo de 2013 para adquirir el 50 por ciento de una octava empresa, esta si una compañía con operaciones reales. Fue esta última empresa la que colaboró con las autoridades ministeriales para devolver los recursos que se recibieron.

con información de la Procuraduría General de la República y Animal Político

jcrh