En 1981, justo al final del ya juzgado por la historia dictatorial gobierno de Rubén Figueroa Figueroa en el Estado de Guerrero, el cineasta francés Jean Èmilie Jeannesson y su equipo, se dieron a la tarea de filmar el día a día de Figueroa Figueroa para luego presentar un documental en principio para la Televisión francesa y dos décadas más tarde, conocido por los mexicanos y más habitantes de todo el mundo.

El artista filmó, entrevistó y acompañó al gobernador guerrerense apenas unos días al final de su mandato, y Figueroa Figueroa se lució. Se mostró tal y como el cineasta pretendía: un dictador armado que sin mediar investigación, mandaba a arrestar a quien se le notificara como infractor, hasta sus asistentes y el trío de músicos que no dio tregua durante la filmación cargaban armas para defender al patrón en caso necesario como ellos mismos confesaron al cineasta.

Figueroa se reveló también glotón y hasta desperdiciado con los alimentos que le llevaban a la mesa en demasía, mientras los guerrerenses a la vez mostraban el dolor de su pobreza mientras Rubén Figueroa Figueroa pasaba junto a ellos.

Así, en ese trance de la filmación, al señor gobernador se le ocurrió revelarse y ser filmado como benefactor. En un evento a modo y desordenado, empezó a repartir a quien sólo extendiera la mano, certificados de propiedad de terrenos en donde ya se había planeado un proyecto inmobiliario conocido como Ciudad Renacimiento en Acapulco, a unos pocos kilómetros de la costa, cuyos lotes se venderían a precios de oro, para evitar que otros los invadieran y afectaran el paso del gobernador a su campo de tiro particular.

Fue tal la actuación dispendiosa de Figueroa Figueroa ante los franceses, que incluso sus mismos ayudantes; el chofer del camión con el que se desplazaba a todos lados y hasta los del trío arrebataron títulos de propiedad, que hasta ahora sólo tienen servicio de energía eléctrica; nada de agua potable, drenaje ni mucho menos banquetas.

De cualquier forma la Ciudad Renacimiento a precios elevados, no hubiera tenido ningún futuro, pues los lotes se asientan en zonas de humedales que se anegan con apenas una lluvia torrencial.

Figueroa Figueroa es conocido en la historia por muchos otros atropellos de gravedad a sus coterráneos, pero el desorden social, la anarquía, la inseguridad y la falta de verdaderas oportunidades que heredó por lucirse como un magnánimo cuando los franceses lo dibujaron como un verdadero dictador de América Latina, es de verdad un crimen histórico que afecta a casi 150 mil habitantes en Ciudad Renacimiento.

Acta Divina… Ciudad Renacimiento junto con Petaquillas y Progreso, son las colonias de Acapulco identificadas por el Gobierno federal como las zonas de mayor incidencia delictiva del puerto. Lugares que en primer lugar visitó Peña Nieto como presidente de la República acompañado de un fuerte despliegue policiaco que incluyó guardias del Estado Mayor Presidencial, militares, marinos, policías federales, policías estatales y antimotines, además de vallas metálicas para mantener a los ciudadanos en corrales.

Para advertir… Si no hay quien pague estos crímenes de clientelismo político.

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