Hace casi una década, los análisis del por qué el Partido Revolucionario Institucional (PRI), había perdido su lugar al frente de la Administración federal luego de casi siete décadas, eran cosa de todos los días: corrupción, economía debilitada, devaluaciones, falta de empleos y de oportunidades para una gran mayoría de los mexicanos pero sobre todo, el enriquecimiento inexplicable de los correligionarios priistas al frente de los gobiernos locales y el mismo federal, fue lo que quizá entonces dio el puntapié a que los electores dieran el paso a la alternancia, aunque advertimos a la distancia al tiempo, que esta decisión sólo fue para hospedarnos en la misma fatalidad, nada más que con otros actores políticos. El mismo infierno pero con diferentes diablos.

Cosas de la alternancia y en el 2012 el PRI logró llegar al Ejecutivo federal tras los sexenios panistas de Vicente Fox y Felipe Calderón, en donde 12 años fueron como los mismos 70 de gobiernos priistas o peores quizá.

El hecho es que los priistas que se dijeron llegaban con la sangre nueva del partido a gobernar el país, lo único que mostraron es que aprendieron las mismas mañas de antaño y que lo de los priistas es los negocios para ellos y entre ellos.

Hoy, con Javier Duarte de Ochoa fuera del Revolucionario Institucional y del gobierno de Veracruz, el PRI continúa en la tarea de construir su propia lápida al menos hacia el 2018.

No tomaron nota, ni quisieron aprender la lección del por qué los votantes los echaron fuera de Los Pinos en el 2000, y muchos mexicanos esperan hoy de nuevo, que ni con todos los votos que se compren y las componendas electorales aún al más alto nivel en terrenos de gobiernos locales, del Instituto Nacional Electoral (INE) y del propio Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), el PRI regrese al Ejecutivo.

Lo de Javier Duarte, es una anomalía más de tantas que sufrimos los mexicanos y que con el fuera del poder, el único que tiene oportunidad de salvarse es él mismo porque a los veracruzanos les viene un tumor cancerígeno aún peor.

A nivel nacional las diversas situaciones anómalas que padecemos todos hablan por sí solas como para pensar si los mexicanos seguiremos dando oportunidad a este sistema de partidos en donde la alternancia lo único que ha logrado hasta ahora es dar oportunidad como una especie de montaña rusa a unos diablos o a otros.

Acta Divina… Ganaremos en el 2018, otra vez: María Cristina Díaz Salazar, senadora priista.

Para advertir… Videgaray, Ochoa… Cuántos más fuera y el PRI sigue siendo el mismo.

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