MÉXICO.- En ocho meses, Norberto Rivera, cardenal primado de México. cumplirá 75 años y se espera que debido a esto, tenga que presentar su renuncia al cargo. Su gestión, ciertamente ha dejado una estela de polémica y división.

En El Vaticano, el Papa Francisco se encuentra evaluando a los posibles sucesores de Rivera. Por lo pronto anunció que nombrará cardenal en la zona metropolitana a Carlos Aguiar Retes, quien será cardenal de Tlalnepantla, Estado de México. De esta forma, se vuelve candidato natural al remplazo.

La trayectoria dentro de la iglesia mexicana, coloca a Aguiar como la mejor opción para El Vaticano y para México. Durante el sexenio pasado, debido a su cercanía con Felipe Calderón se barajaba a Retes para ocupar el puesto de cardenal. Sin embargo, Benedicto XVI terminó inclinándose por Francisco Robles Ortega, quien fue primero cardenal de Monterrey y luego de Guadalajara.

En la presente administración, debido a la cercanía de Carlos Aguiar Retes con Enrique Peña Nieto, en algún momento fueron arzobispo y gobernador simultáneamente, se calculó que le darían en breve el capelo cardenalicio. Pero no. El Papa Francisco optó primero por el de Morelia, monseñor Alberto Suárez Inda.

Finalmente, le llegó el púrpura a Aguiar Retes. Discreto, austero, que prefiere el cabildeo sin aspavientos que las declaraciones tronantes en los medios, más ocupado por evangelizar en las escuelas que entre las sábanas. Cortés en el discurso, inamovible en la doctrina. Además su perfil es afin a los intereses de Francisco.

Según los registros públicos, el obispo Carlos Aguiar y el cardenal Jorge Bergoglio se conocieron cuando el mexicano era coordinador de los obispos de la región, pues presidía el Consejo Episcopal Latinoamericano (CELAM), y trabajaron juntos en la Conferencia de Aparecida en Brasil. Se encontraron de nuevo en los dos sínodos de la familia, ya en el pontificado de Francisco.

jcrh