Daniela es sobreviviente de la explosión de Tultepec. Y narra que la tragedia inició cuando un niño prendió un cohete.

“Yo lo vi, fue un niño el que prendió un cohete, una paloma, y lo aventó”. Nosotros estábamos justamente ahí en ese momento. Lo que vi fue cómo empezó a explotar el puesto en el que estábamos comprando unos cohetes, íbamos tres mujeres, tres hombres y mis dos hijos. Vino el estruendo, el ruido, las piedras, y de ahí lo que sentí fueron los golpes, las piedras que explotaban por todas partes; vi mi mano destrozada, pero lo único que me importaban eran mis hijos Juan Daniel y Christopher, de seis y cuatro años, mi esposo. Los agarré porque ellos estaban sentados en un escalón esperándonos a que mis amigos acabaran de pagar los cohetes que habían comprado; y los dos, mi esposo y yo, nos abalanzamos sobre ellos.

Con información de: El Universal.