CIUDAD DE MÉXICO.- Si bien los recientes asesinatos de tres sacerdotes son hechos lamentables y reprobables, la  Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) descartó que estos acontecimientos signifiquen una persecución abierta del crimen contra la Iglesia católica.

El secretario general de la CEM, Alfonso Miranda Guardiola, refirió que la Iglesia Católica ha atravesado momentos de mucho dolor y tristeza por esas muertes.

Indicó que también hay confusión por la manera en que aparecieron declaraciones sobre los motivos y circunstancias de estos crímenes (dos en Veracruz y uno en Michoacán), sin que hayan concluido las investigaciones y que perjudicaban la imagen de los clérigos.

Nos dolió mucho, no estamos cerrados jamás a la verdad ni a la búsqueda de ir por los delitos, cuando los haya, la iglesia está abierta y tenemos la indicación del Santo Padre de acudir para que haya justicia siempre, en cualquier situación negativa”, aseveró.

Recordó que esto motivó a que, “valiente y gallardamente”, el arzobispo de Morelia, Alberto Suárez Inda, difundiera dos videos en Internet, uno sobre la desaparición del sacerdote José Alfredo López Guillén, y otro en su defensa, para aclarar que era un buen párroco.

Indicó que al igual que con todos los crímenes que ocurren en el país, la Iglesia Católica pide a las autoridades celeridad en las investigaciones y justicia.

Miranda Guadiola expuso que frente al clima de violencia, al igual que los ciudadanos, la Iglesia se debe preparar y para determinar cómo actúa frente a este escenario, pues hay sacerdotes en todo el país, incluidos los lugares donde se ha recrudecido el fenómeno.

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