PEKÍN, CHINA,- Donald Trump ha establecido la necesidad de regresar a Estados Unidos las plantas manufactureras porque advierte que este tipo de acciones ha generado desempleo en su país; sin embargo China se burla del plan y le desea buena suerte para retornar empleos manufactureros a EEUU.

A las pocas horas después de que Trump, el vicepresidente electo Mike Pence y la empresa Carrier anunciaran un acuerdo para mantener mil empleos de fábrica en Estados Unidos, CNN confirma que un importante diario chino publicó un análisis con el titular: “China se beneficiaría de los esfuerzos de Trump por regresar los empleos manufactureros a EE.UU.”

La nota señala que resultará casi imposible para Estados Unidos, revivir sus glorias como potencia manufacturera bajo su presidencia, indica la información de un reportero del Global Times.

Si compañías como Apple mueven sus empleos manufactureros a EE.UU. en una “muestra de patriotismo”, esto implicará una dramática alza de costos, afirma el reportero. Eso abre la puerta a las compañías chinas como los fabricantes de smartphones Huawei y Xiaomi para vender a menor precio que Apple en el mercado mundial.

Carrier no es mencionada en la nota, pero el argumento de que China puede fabricar prácticamente todo más barato que en EE.UU. puede aplicarse a muchas industrias.

Expertos que han seguido las relaciones EE.UU.-China durante años creen que se trata de un truco de relaciones públicas. Los medios en China son fuertemente controlados e influenciados por el gobierno, explica News Line.

“No hubieran escrito este artículo si no estuvieran muy preocupados” por Trump, dijo el abogado Gordon Chang, quien es autor del libro The Coming Collapse of China (El próximo colapso de China). “Es un artículo que intenta decir que todo va a estar bien” para los trabajadores chinos.

Durante su campaña, Trump prometió repetidamente que devolvería a EE.UU. empleos desde China y México. Su plan para sus primeros 100 días de gobierno identifica a China como un “manipulador de divisas”, muestra BBC. China podría estar nerviosa sobre qué tan lejos puede llegar Trump. Su presidencia llega en un momento difícil para el país asiático, que está pasando por importante cambio de los empleos manufactureros a los empleos en el sector de alta tecnología.

El gobierno de China continúa reportando un crecimiento de 6.7 por ciento, pero es más lento que en los últimos años y hay dudas sobre la confiabilidad en esa información.

Aún no está claro cuánto pueden hacer Trump y los líderes chinos para cambiar las afianzadas dinámicas en cuanto a las manufacturas, expresa Bloomberg.

Muchos empleos se están perdiendo debido al uso de robots y la automatización, y algunas compañías chinas están empezando a abrir fábricas en EE.UU.

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