JERUSALÉN.- Soldados israelíes abatieron hoy a un hombre palestino, que presuntamente intentó apuñalarlos durante una incursión en el campo de refugiados Far’a, al este de la ciudad cisjordana de Nablus, en busca de militantes islamistas. Un portavoz del Ejército israelí informó que el palestino, identificado como Mohammed al-Salahi, de 32 años de edad, amenazó con un cuchillo a los militares y que cuando intentó apuñalarlos, los soldados dispararon y lo mataron, según un reporte de la edición en línea del Ha’aretz Daily.

En un comunicado, las Fuerzas de Defensa Israelíes (FDI) destacaron que los militares pidieron al atacante detenerse, y que, sin embargo, continuó su avance hacia ellos empuñando un cuchillo, por lo que “dispararon dando por resultado su muerte”, precisó. De acuerdo con el reporte oficial del Ejército, el incidente se registró en un campamento de refugiados al este de la ciudad cisjordana de Nablus durante una incursión en busca de terroristas llevaba a cabo durante la madrugada de este martes. En el operativo varios palestinos lanzaron explosivos y dispararon contra las fuerzas militares, que afortunadamente resultaron ilesas, destacó el reporte de hechos de las FDI, en el que además se dio cuenta de la detención de tres sospechosos.

Khaled Mansour, un activista palestino, dijo al Ha’aretz Daily que los uniformados entraron a la casa de Salahi y lo mataron a quemarropa. “Al-Salihi y su madre fueron sorprendidos cuando fuerzas israelíes entraron y saquearon su casa. Muhammad comenzó a gritar porque pensó que eran ladrones y los soldados inmediatamente le dispararon una lluvia de balas a quemarropa, ante los ojos de su anciana madre”, dijo. Mansour, miembro del Partido del Pueblo Palestino (PPP), destacó -citando a fuentes del hospital Turco de Tubas a donde fue trasladado al-Salihi- que el palestino recibió al menos seis disparos en la parte superior del cuerpo, por lo que murió en el acto. El activista afirmó que los soldados dispararon a al-Salahi sin motivo justificado y describió el incidente como una “ejecución”.

Notimex/JRGA