MADRID.- El opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE) debate internamente la posibilidad de abstenerse ante una posible investidura presidencial del conservador Mariano Rajoy, y así evitar unas nuevas elecciones, que serían las terceras en un año. La Comisión Gestora que dirige a la formación desde el pasado sábado en que renunció el ya ex secretario general Pedro Sánchez, realiza consultas entre dirigentes, parlamentarios y destacados militantes sobre los pasos a dar en el proceso político actual de España.

El Congreso de los Diputados tiene hasta el 31 de octubre como plazo para aprobar la investidura presidencial (en este caso corresponde a Rajoy encabezarla al tener el mayor grupo parlamentario aunque en minoría), o de lo contrario se convocarán nuevas elecciones. De momento no hay negociaciones formales entre los partidos políticos, pero los cambios en el PSOE podrían abrir paso a un nuevo intento de investidura. Tras la salida de Sánchez, que se negaba a apoyar o a abstenerse a favor de Rajoy en una votación de investidura, algunos dirigentes socialistas piden abrir este debate y evitar que el PSOE se exponga a un mal resultado en unas posibles elecciones en diciembre. El presidente de la Comisión Gestora, Javier Fernández, manifestó la víspera una frase que resume la aproximación a un cambio de postura: “Hay algo peor que un gobierno en minoría de Rajoy, y es un gobierno en mayoría de Rajoy”. Asimismo, aseguró que el PSOE no quiere que se repitan unas nuevas elecciones, luego de que la crisis interna vivida la semana pasada pone en situación electoral complicada a este partido.

Por su parte, el portavoz de la Comisión Mario Jiménez declaró este miércoles que no es viable hablar de que el PSOE pueda impulsar un gobierno alternativo, como lo pretendía Sánchez, lo que marca también abrirse a un cambio de posición del partido. Aseguró que incluso Sánchez tendría que votar lo mismo que el resto de diputados si se cambia la postura ante una eventual investidura de Rajoy, algo que solo puede aprobar el Comité Federal de la formación, que también había aprobado la anterior posición. El bloqueo político, por diferencias ideológicas y de programas entre los partidos, se ha dado desde diciembre pasado en que tras dos elecciones no se ha podido formar gobierno, por lo que Rajoy y su equipo permanecen como internos en espera de aprobarse una investidura. Tras los comicios del 26 de junio, el Partido Popular (PP) de Rajoy tiene 137 diputados, y según la legislación española la elección del presidente del gobierno requiere de la aprobación de 176 (la mitad más uno).

En la anterior votación de investidura, Rajoy logró sumar los apoyos de la centroderecha Ciudadanos (con 32) y Coalición Canaria (con uno), por lo que sumó 170, pero el voto en contra del resto impidió que se renovara su mandato. Para que prospere la investidura, Rajoy necesita que el PSOE (con sus 85 diputados) se abstenga principalmente en la segunda votación para la que se requiere mayoría simple (más votos a favor que en contra).

NOTIMEX/JRGA