KINSHASA.- La Policía de La República Democrática del Congo (RDC, ex Zaire) lanzó hoy gases lacrimógenos contra cientos de manifestantes que exigían la salida del poder del presidente Joseph Kabila, cuyo mandato constitucional expiró la pasada medianoche. El principal líder de la oposición de la RDC, Etienne Tshisekedi, llamó a los congoleños a resistir pacíficamente lo que llamó el “golpe de Estado” de Kabila, además pidió a la población desconocerlo como presidente del país.

En un video publicado en YouTube, Tshisekedi dijo que la negativa de Kabila de dejar el poder equivale a un “golpe de Estado”, por lo que llamó a la población a que no lo reconozca porque está cometiendo una “violación de la Constitución”, además “alta traición”. Subrayó que Kabila “ha perdido su legalidad y su legitimidad al frente del país”, ante los intentos del presidente de extender su mandato. Cientos de personas, en su mayoría jóvenes, se manifestaron este martes en la capital, Kinshasa, para protestar contra Kabila, cuyo mandato llegó a su fin la noche de lunes, aunque continuará en el cargo al menos hasta que se celebren elecciones en abril de 2018. La noche del lunes también se registraron manifestaciones en la ciudades de Lemba y Matete, reconocidos bastiones de la oposición, donde la policía disparó gases lacrimógenos para dispersar a los jóvenes concentrados.

La Policía y el Ejército de la RDC están desplegados desde la víspera en Kinshasa y otras ciudades del país para evitar concentraciones, pues tienen la orden de reprimir cualquier aglomeración de más de 10 personas. Kabila finalizó anoche su segundo y último mandato, pero el Tribunal Constitucional aceptó retrasar las elecciones hasta 2018 como pedía la Comisión Electoral, que alegó dificultades logísticas y financieras para organizarlas. El primer ministro congoleño, Samy Badibanga, anunció anoche mismo la formación de un nuevo gobierno de transición, que incluye a 67 ministros y viceministros, con figuras de la oposición y la sociedad civil, el cual gobernará hasta los comicios de abril de 2018.

El gobierno ha bloqueado buena parte de las redes sociales y ha ilegalizado las protestas en Kinshasa, lo que hace temer más violencia en un país que ha sido escenario de guerra e inestabilidad desde hace más de dos décadas tras la caída de Mobutu Sese Seko. Organizaciones humanitarias temen una escalada de la violencia que desencadene un conflicto como el que vivió el país entre 1996 y 2003 en el que murieron millones de personas y atrajo a los ejércitos de los países vecinos.

Notimex/JRGA