Estaba seguro que había alcanzado el sueño de su vida, Yu Martin Xu, estuvo a punto de mantener un encuentro sexual con la mujer soñada. Estaba solo en la habitación del hot, a la espera de la actriz. El empresario chino había pagado millones por citarse con Megan Fox en la intimidad.

Pronto se dio cuenta que fue objeto de una estafa llevada a cabo por una empresa de señoritas de compañía. Fox figuraba como cebo, se supone que era una de las llamadas “escorts”, por las que se podía pagar a cambio de sus servicios. Una trampa en la que cayó un hombre de ascendencia china.

Tres millones y medio de euros le costó el chiste y que ha denunciado el timo ante las autoridades.

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También estaba en el catálogo y había sido ‘fichada’ por el ‘tonto’ la modelo de Victoria’s Secret, Candice Swanepoel. Pero su desilusión llegó cuando, después de desembolsar 3,5 millones de euros por los servicios sexuales de ambas, ninguna de las dos se presentó a la esperada cita.

Royal Court Escorts de Sydney es el nombre de la empresa de señoritas de compañía en la que se había inscrito anteriormente. Xu pagó una cuota de afiliación de 27.000 euros y después realizó otros pagos hasta completar los 3,5 millones de euros a los que finalmente asciende la estafa. Ahora, ha denunciado ante las autoridades lo sucedido y afirma que Royal Court le había prometido “acompañantes femeninas de prestigio internacional para la prestación de servicios sexuales”.

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