JOHANNESBURGO,-  La Convención de la ONU sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas (CITES) rechazó las propuestas de Zimbabue y Namibia para obtener permiso y vender en el mercado internacional sus reservas de marfil y los colmillos de algunos ejemplares vivos.

La petición de estos dos países africanos -que poseen el 22% de la población total de elefantes en el continente- fue rechazada por la mayoría de los 182 Estados miembros de la convención, que celebra hasta el miércoles en Johannesburgo su décimo séptima reunión trianual.

El comercio internacional está prohibido por la Cites desde 1989, que sin embargo permite la venta de este producto en casos especiales homologados por la convención. La propuesta de Namibia y Zimbabue contó con la oposición frontal de la mayoría de países africanos, que aspiran a que la reunión de Johannesburgo prohíba por completo el comercio internacional de elefantes. La Unión Europea y Estados Unidos también rechazaron la solicitud de Namibia y Zimbabue, que contó en cambio con el apoyo de la mayoría de países de África meridional y de países consumidores de marfil como Japón y China.

Los partidarios de un mercado legal argumentan que contribuye a la sostenibilidad de los proyectos de conservación y ofrece beneficios económicos a las comunidades humanas que viven junto a las poblaciones de elefantes, entre las que actividades como la caza deportiva crean empleo e infraestructuras. Dicen, además, que la existencia de una oferta legal juega en contra de la oferta ilegal de cazadores furtivos y traficantes.

Los que apoyan la prohibición, en cambio, aseguran que el comercio legal permite a las redes de tráfico camuflar blanquear como legal marfil obtenido clandestinamente. La decisión de la Cites contra la propuesta de Namibia y Zimbabue ha sido celebrada por los ecologistas y rechazada por la mayoría de propietarios privados de elefantes y la industria de los trofeos de caza.

Cites también pidió a todos los países donde es legal el comercio de marfil que cierren “urgentemente” sus mercados. La resolución, adoptada por unanimidad por las naciones signatarias de la convención, “recomienda” a los gobiernos de los países en los que existe “un mercado doméstico legal de marfil que está contribuyendo a la caza furtiva o al comercio ilegal” que prohíban inmediatamente la compraventa de este producto.

Según los expertos, esto supone el “mayor declive” de poblaciones de elefantes desde que hay datos científicos. La sorpresa la ha dado China al anunciar su postura de cerrar el comercio de este material puesto que es uno de los mayores mercados de marfil ilegal. De hecho, este país pretendía un acuerdo más duro. “China quería un mensaje muy claro”, declaró Patrick Omondi, que forma parte de la delegación de Cites en Kenya.

“El hecho de que hayan reconocido que hay un problema con su mercado interior y que estés trabajando para cerrar ese mercado es una muy buena señal para la conservación del elefante africano”, añadió. Crimen organizado Organizaciones ecologistas como WWF han celebrado la decisión de la Cites sobre los mercados nacionales, que, a su juicio, “permiten al crimen organizado blanquear a través del mercado legal el marfil obtenido de la caza ilegal”.

efe/r3