TOKIO, JAPÓN.-  En agosto de 2014 una investigación del ministerio japonés de Salud, Trabajo y Bienestar mostró que el cinco por ciento de la población adulta del país era adicta al juego.

Ese porcentaje superaba de manera amplia a otros países, donde el promedio es de uno por ciento de la población, indicó el estudio.

De acuerdo a ese trabajo, cinco millones de japoneses adultos eran adictos al juego en ese año, en la mayoría de casos al Pachinko, que se suman a 4.21 millones de adictos a internet, una vez y media más que los existentes en 2008.

En este segundo rubro los más afectados son adultos jóvenes, debido a la propagación de los teléfonos inteligentes.

Con esto como antecedente, Japón podría contar pronto con casinos legales si su parlamento completa el proceso de aprobación, entre temores de que aumente la adicción a los juegos y las cargas de trabajo a los empleados de ese sector.

En su actual periodo de sesiones esta aprobación es uno de los temas centrales, junto con la ratificación parlamentaria del Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP).

La cámara baja del parlamento japonés aprobó el pasado martes la instauración de casinos, y ahora el proceso se encuentra en la cámara alta, que tiene hasta mediados de mes para cerrar el trámite, cuando termina el actual periodo.

Ambos temas son impulsados por el gobernante Partido Liberal Democrático (PLD) que encabeza el primer ministro Shinzo Abe, quien señala que su aprobación va a generar fuentes de trabajo.

Para el jefe del gobierno japonés y legisladores de su partido, se trata de impulsar la formula de centros de entretenimiento integrados, donde coexistan ofertas para congresos y citas de negocios, con diversiones para familias.

Abe apoya su planteamiento en que bajo su administración el número de turistas extranjeros pasó de ocho millones en 2012 a 20 millones este año, con la meta de llegar a los 40 millones para 2020.

Sin embargo, los críticos de los juegos de azar temen que aumente la adicción que afirman ya existe a esta actividad, y que se ve en las instalaciones donde se puede jugar Pachinko.

Para este juego se usa una máquina donde se introducen billetes que a cambio dan un número de pequeñas bolas de metal que deben introducirse en ciertos pozos a fin de que surjan tres figuras idénticas, lo que marca el triunfo.

Existe la modalidad paschislo, donde al girar las figuras que aparecerán, es posible detener una de ellas. El costo de esta modalidad es más alto y el premio también.

Los premios que se obtienen nunca se entregan en dinero, pues es ilegal en el país asíatico, sino en una amplia variedad de objetos. Pero a la salida de los salones donde existen estos juegos, los artículos se pueden cambiar por efectivo.

con información de Notimex

jcrh