JAPÓN,-  En Japón, muchos trabajadores pasan más de 50 horas semanales en su empresa, por ello el gobierno promulgó una ley para combatir el mal -“karoshi”- (muerte por exceso de trabajo) y en 2015 declaró noviembre como el mes para crear consciencia sobre la muerte que cada año cobra 300 víctimas.

Ha publicado una serie de lineamientos, estudios y conclusiones con el objetivo de prevenir que sus ciudadanos sigan extenuándose en la oficina hasta el punto de morir.

El documento publicado este 7 de octubre incluye un informe de las cifras y situación actual de las muertes por exceso de trabajo, una serie de recomendaciones, medidas y cómo implementarlas. En 2014, el gobierno de Japón promulgó una ley para combatir el karoshi y en 2015 declaró noviembre como el mes para crear consciencia sobre la muerte por exceso de trabajo.

En 2008 una corte determinó que un empleado de Toyota murió por exceso de trabajo. Los abogados de su esposa afirmaron que en los dos meses antes de su muerte el hombre acumuló más de 80 horas extras por mes.

Para Toshiro Ueyanagi, abogado japonés especializado en casos de karoshi, la mayor cantidad de muertes relacionadas con exceso de trabajo son por ataques cardiacos o derrames cerebrales y señala que mucho trabajo también puede resultar en enfermedades mentales.

“Creo que hay dos razones por las que el karoshi es tan común en Japón: hay tradición de trabajo fuerte y leyes muy débiles sobre regulaciones en los lugares de trabajo”, le dijo a Mark Tutton de CNN.

Ueyanagi dice que la palabra karoshi se volvió popular en 1990 cuando los trabajadores japoneses empezaron a trabajar más horas extra para responder a la competencia de otros países y a la recesión de ese entonces.

A pesar de las advertencias de excederse en el trabajo, los japoneses al parecer están trabajando más que nunca.

Según Patricia Pegg Jones, líder del programa de bienestar de Work Foundation, las malas situaciones económicas le ponen más presión a los trabajadores quienes están estresados por pensar que pueden perder su trabajo y se sobre esfuerzan para ir al trabajo incluso cuando están enfermos.

Pegg Jones dice que una falta de autonomía en el trabajo también puede impactar la salud de los empleados, y cita investigaciones que muestran que los trabajadores que tienen menos control sobre su trabajo son más propensos a enfermarse.

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