BAGDAD.- El Estado Islámico ha atacado con morteros y explosivos y disparado de forma deliberada contra los residentes que huyen de la ciudad de Mosul, en el norte de Irak, denunció hoy la organización Human Rights Watch (HRW). La organización defensora de los Derechos Humanos también señaló que las fuerzas iraquíes y de la coalición internacional liderada por Estados Unidos han matado y herido igualmente a civiles en su ofensiva contra el grupo terrorista.

Según testimonios de unos 50 sobrevivientes que lograron escapar de Mosul, el grupo yihadista les atacó con el pretexto de que rechazaron acompañarlos a áreas de la ciudad aún controladas por la organización, donde temían que pudieran usarlos como escudos humanos. Los milicianos han advertido a los residentes en persona, por radio y mediante los altavoces de las mezquitas de que los que se queden atrás en su repliegue serán “infieles” y por tanto objetivos lícitos de sus ataques, al igual que las fuerzas iraquíes y de la coalición. “Si al Estado Islámico realmente le preocuparan las personas atrapadas en su llamado califato les permitiría huir hacia un lugar seguro”, dijo la subdirectora para Medio Oriente de HRW, Lama Fakih. “En lugar de ello, está matando e hiriendo indiscriminada o deliberadamente a la gente por negarse a ser escudos humanos”, denunció.

HRW entrevistó a más de 50 residentes que huyeron de Mosul, la tercera ciudad más grande de Irak, 31 de los cuales contaron de primera mano ataques de mortero o de francotiradores, atentados con bomba, o detonaciones de artefactos explosivos por parte de EI en los que murieron o resultaron heridos civiles de forma indiscriminada. Algunos testigos han contado que los ataques con mortero del grupo yihadista tuvieron lugar en zonas en las que las fuerzas iraquíes habían apostado a soldados dentro de viviendas o en tejados de edificios residenciales en áreas densamente pobladas. Además, cinco de ellos describieron tres bombardeos aéreos del Ejército iraquí o la coalición contra combatientes de Estado Islámico que igualmente estaban apostados en tejados residenciales o en pasos entre viviendas, en los que también murieron civiles. Todos los incidentes que ha recopilado HRW se produjeron entre la tercera semana de noviembre y la primera semana de diciembre y en ellos, según los testimonios, murieron 19 civiles y decenas más resultaron heridos.

Notimex/JRGA