LONDRES.- Amnistía Internacional (AI) aseguró hoy que el egoísmo de los países ricos agudiza la crisis global de migrantes, ya que las naciones pobres son las que acogen a más de la mitad de los más de 21 millones de refugiados que hay a nivel mundial. En un informe publicado este martes sobre la crisis de refugiados, la organización humanitaria lamentó la “absoluta falta de liderazgo y responsabilidad” de los países ricos para hacer frente a la crisis y buscar una solución para erradicar el problema. Bajo el título “Atajar la crisis global de refugiados: De eludir a repartir la responsabilidad”, AI documenta la “precaria situación” que vive en gran parte los 21 millones de refugiados que hay a nivel mundial, ya que son tan solo 10 países que reciben al 56.0 por ciento de los acogidos.

“Sólo 10 de los 193 países del mundo albergan a más de la mitad de las personas refugiadas. Unos pocos países se ven obligados a hacer mucho más de lo que les corresponde, sencillamente, por su proximidad a zonas de crisis”, denunció Salil Shetty, secretario general de AI. Esta situación, añadió, es intrínsecamente insostenible y aboca a un sufrimiento y miseria intolerables a los millones de personas que huyen de la guerra y la persecución en países como Siria, Sudán del Sur, Afganistán e Irak. “Es hora de que los líderes entablen un debate serio y constructivo sobre el modo en que nuestra sociedad ayudará a las personas que se ven obligadas a abandonar sus hogares a causa de la guerra y la persecución”, indicó el titular de la organización no gubernamental (ONG). Shetty consideró que los países ricos deben aclarar por qué el mundo rescata bancos, desarrolla nuevas tecnologías y participa en guerras, pero es incapaz de ofrecer un hogar seguro a 21 millones de personas refugiadas, que representan sólo 0.3 por ciento de la población mundial. AI destacó en su reporte que Líbano, con una población de 4.5 millones acoge a 1.1 millones de personas refugiadas desde Siria, mientras que Irlanda, con una población de 4.6 millones, una extensión siete veces más grande que Líbano y una economía cinco veces mayor, sólo acoge a 758.

Nueva Zelanda, con una población similar pero una extensión de 268 mil kilómetros cuadrados y una renta per cápita de 42 mil dólares, ha acogido tan solo a 250 personas refugiadas hasta la fecha, agregó la organización humanitaria, con sede en esta capital. El informe propone una solución práctica y equitativa a la crisis, basada en un sistema que emplea criterios objetivos y pertinentes para establecer la cuota justa que cada Estado debería aceptar para ofrecer cada año un hogar al 10.0 por ciento de la población refugiada mundial. “Si los Estados trabajan conjuntamente y comparten la responsabilidad, podremos garantizar que las personas que han tenido que huir de sus hogares o de sus países —y no por su culpa— puedan reconstruir con seguridad sus vidas en otro lugar”, destacó el informe AI advirtió que si la comunidad internacional no actúa de inmediato, la gente morirá, ya sea ahogada, por enfermedades prevenibles adquiridas en horribles campamentos o centros de detención, o “al ser obligadas a regresar a las zonas de conflicto de las que huyeron”. El informe incide en la apremiante necesidad de que los gobiernos aumenten sustancialmente el número de personas refugiadas que reciben y documenta una serie casos que revelan el drama de los refugiados en todos los continentes.

El director general de Amnistía Internacional (AI) señaló que la crisis de refugiados no se limita al mar Mediterráneo, ya que en todo el mundo, las vidas de las personas refugiados corren peligro a diario. “Ya sea en barcos abarrotados, viviendo en condiciones abyectas, en riesgo de sufrir explotación o emprendiendo peligrosos viajes en los que están a merced de contrabandistas y grupos armados. Los líderes mundiales deben establecer un sistema justo del reparto”, apuntó Shetty.

NOTIMEX/JRGA