JERUSALÉN,-  La decisión de la ONU -Consejo de Seguridad- en torno a los asentamientos israelíes en los territorios palestinos ha provocado inusual confrontación entre Israel y Estados Unidos debido a la abstención de la administración de Obama.

Benjamín Netanyahu condenó con extrema dureza la resolución del Consejo de Seguridad, que exige el final de la colonización y trata de garantizar la viabilidad de la solución de dos estados, así como la abstención del gobierno estadunidense pese al llamado del presidente electo Donald Trump a un veto.

El jefe del gobierno israelí también acusó al Consejo de Seguridad de “atacar vergonzosamente a la única verdadera democracia de Oriente Medio, Israel” al tiempo que “no hace nada para frenar la matanza de medio millón de personas en Siria”.

La resolución, aprobada con 14 votos a favor, cero en contra y la abstención de Estados Unidos, exige el cese “inmediato” y “completo” de los asentamientos judíos en territorio ocupado e insiste en que la solución al conflicto de Oriente Medio pasa por la creación de un Estado palestino que conviva junto a Israel.

El documento condenó “la construcción y expansión de los asentamientos, el traslado de colonos israelíes, la confiscación de tierras, la demolición de viviendas y el desplazamiento de civiles palestinos”.

Se trata de la primera vez en una década que Estados Unidos deja pasar una resolución de condena a Israel sin utilizar su derecho a veto, en una ruptura de su posición habitual de que la cuestión de las colonias debe solucionarse a través de negociaciones de paz.

El ministro israelí de Energía, Yuval Steinitz, aseguró que su país se siente “abandonado” por la abstención de Washington: “Estados Unidos ha abandonado a Israel, su único aliado en Oriente Medio”.

Por su parte, el diputado Yoav Kish, del gobernante Likud, consideró que Obama “ha traicionado” a Israel y “llevado a cabo un truco obsceno en la ONU”. El viceministro Michael Oren, del partido Kulanu y ex embajador de Israel en Washington, calificó la votación de “un evento triste”.

“Es una resolución peligrosa porque nadie en el mundo confía en una potencia que no está junto a sus aliados”, advirtió.

En tanto, la oposición israelí acusa a Netanyahu de un “fracaso diplomático”.

El diputado laborista Yoel Hasón aseguró que “si en lugar de estar ocupado en sus cosas Netanyahu dedicara un cuarto de su tiempo a observar el estatus de Israel en el mundo, se hubiera evitado la resolución”.

A su vez, la exministra de Exteriores y Justicia Tzipi Livni, consideró que detrás de las críticas a Obama “se esconde el fracaso de la diplomacia de Netanyahu”.