PARÍS, FRANCIA.- De acuerdo con la ONG protestante Puertas Abiertas, la persecución contra cristianos en el mundo va en aumento especialmente en Asia, de acuerdo a datos presentados en su índice mundial de la persecución 2017.

“La persecución contra los cristianos crece cada año”, señala el documento realizado en base a informaciones recolectadas en el terreno en el período de doce meses entre el 1 de noviembre 2015 y el 31 de octubre 2016.

Puertas Abiertas estableció una lista de los 50 países en donde se registran más de estos eventos, en los que estima que 215 millones de personas experimentan un alto nivel de persecución por ser cristianos, lo que equivale a un tercio de la población cristiana de estos países.

Corea del Norte encabeza la lista por decimosexto año consecutivo, seguido por Somalia, Afganistán, Pakistán y Sudán.

La ONG constató sin embargo una disminución del número de cristianos muertos “por motivos relacionados a sus creencias”, mil 173 frente a siete mil 100 en 2015 tras varios años en aumento.

Nigeria ostenta el sombrío récord del país con el mayor número de cristianos muertos, con 695 decesos. Esta violencia anticristiana viene del grupo yihadista Boko Haram pero también de los nómadas peul, según el director de Puertas Abiertas Francia, Michel Varton.

India, en el puesto número 15, nunca antes había ocupado una posición tan alta en la clasificación. En total, 39 de los 64 millones de cristianos del país “sufren persecuciones graves”, según la organización, que denuncia “40 ataques por mes”, entre pastores agredidos e iglesias incendiadas.

Los otros países que figuran en la lista son Vietnam (17), Lagos (24), Bangladés (26) y Bután (30). Yemen – en la novena posición – es el país en donde las persecuciones han aumentado más en un año, con cristianos “atrapados en medio del fuego” entre los sunitas prosaudíes y los chiitas hutíes.

Por otra parte, 225 cristianos murieron debido a sus creencias en nueve países que no figuran en la lista, según Puertas Abiertas.

En Francia por ejemplo, la ONG deplora la muerte del cura católico Jacques Hamel, degollado en julio 2016 por dos yihadistas en una iglesia y el asesinato de un migrante iraní en el campamento de migrantes Grande-Synthe (norte) en diciembre 2015, cuya “conversión al cristianismo provocó” esta agresión mortal.

El número de iglesias atacadas también disminuyó, con mil 329 establecimientos concernidos, de los cuales 1.188 se encuentran en los 50 países de la lista.

jcrh