BUENOS AIRES.- El gobierno de Argentina logró decomisar en sólo 10 meses 700 por ciento más de mariguana y en los últimos dos años un 34 por ciento más de cocaína, reveló el Ministerio de Seguridad. La dependencia encabezada por Patricia Bullrich elaboró un informe en el que detalló los cargamentos de drogas ilegales incautadas desde que Mauricio Macri asumió como presidente el 10 de diciembre de 2015.

De acuerdo con las cifras, durante 2014, las fuerzas federales decomisaron 4.9 toneladas de marihuana en Misiones, provincia ubicada en la triple frontera entre Argentina, Paraguay y Brasil. La mayor parte de los cargamentos de mariguana llegan por esta ruta, ya que Paraguay es uno de los principales países productores de la planta de cannabis. El año pasado, los decomisos bajaron a 1.4 toneladas, pero desde diciembre hasta ahora ya se logró el decomiso récord de 33.1 toneladas de mariguana, lo que representa un 700 por ciento más que lo registrado en 2014 y 2015. Con respecto a la cocaína, el Ministerio explicó que se incautó una tonelada en 2014 y 706 kilos en 2015 tan sólo en Salta y Jujuy, provincias fronterizas con Bolivia, país líder en la producción de esa droga ilegal. Por el contrario, agregó, en estos 10 meses los decomisos alcanzaron los 897 kilos en Jujuy y más de una tonelada y media en Salta. En total, precisó, desde esta región, que es una de las más complejas del país por ser vía principal de acceso de la cocaína, el Ministerio decomisó un 34 por ciento más de esta droga que en los dos años precedentes.

“La estrategia es muy clara: cuidar los pasos fronterizos, reforzarlos con fuerzas federales más capacitadas y mejor equipadas, para que la droga que antes ingresaba como por un colador, hoy quede del otro lado de nuestro límite territorial”, afirmó. El documento también advirtió que el camino establecido por Macri “es claro y contundente. Si es un policía, si es un funcionario o si es un vecino como cualquier otro y está vinculado a las redes de narcotráfico, tendrá las mismas consecuencias”. Añadió que de los más de nueve mil 600 kilómetros de fronteras hasta las ciudades, el narcotráfico tiene una incidencia directa en el comportamiento del criminal y en la violencia al momento de cometer un delito. “La Triple Frontera es una de las zonas más calientes (…) el narcotráfico utiliza pasantes, avionetas que vuelan bajo para no ser detectadas o aprovechan la hidrovía para pasar rápidamente de una costa a la otra, dejar la droga y volver a su país”, recordó.

Notimex/JRGA