Existen el mundo, muchas y variadas maravillas naturales, que vale la pena conocer. Por ejemplo el lago Kaindy, en Kazajstán, también es llamado “el lago del bosque sumergido”, y se considera uno de los lugares más extraños tanto para la observación como para el buceo, puesto que los turistas pueden encontrar un hermoso paisaje natural y adentrarse en las aguas observando a un antiguo bosque hoy totalmente cubierto por la naturaleza.

Con unos 400 metros de longitud y hasta 30 metros de profundidad, se formó producto del terremoto de Kebin en el año 1911.