CIUDAD DE MÉXICO.- En Bellas Artes deberán entender que no solo se trata de recibir a la voz más grande de la música vernácula mexicana, Aida Cuevas. Aquí los detalles.

Antes de presentarles una entrevista que tuvimos en exclusiva con la señora Aida Cuevas debiéramos de hacer ciertas anotaciones que son propias del INBA (Instituto Nacional de Bellas Artes) dependencia a la que está sujeto el máximo recinto cultural del país, el Palacio de Bellas Artes.

En 1921, al crearse la Secretaría de Educación Pública, se integró dentro de ésta, un Departamento de Bellas Artes que tuvo como finalidad la enseñanza, la conservación y la difusión de las artes.  (Informe 2010)

Mediante Ley del Honorable Congreso de la Unión se creó el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura el 31 de diciembre de 1946 dependiendo de la Secretaría de Educación Pública, con personalidad jurídica propia y capacidad para formar su patrimonio. (Informe 2010)

Programa Institucional de Mediano Plazo 2014-2018 del Instituto Nacional de Bellas Artes a la letra dice:

El Programa establece seis grandes objetivos para el desarrollo de su actividad institucional durante la presente administración, cada uno de ellos con sus estrategias y líneas de acción respectivas. A continuación dos de ellos:

1. Promover y difundir las expresiones artísticas y culturales de México y proyectar la presencia del país en el extranjero.

2. Impulsar la educación y la investigación artísticas para contribuir a la formación integral de los mexicanos.

Por lo tanto, habrá que aclararle al INBA o a quien corresponda que:

Se tiene registro que desde 1785 los “sonecitos del país” aparecieron (Virrey Bernardo de Gálvez y Madrid). De allí partieron varios estilos musicales propios o regionales tales como; jaranas, huapangos, valses o corridos. Ya por los años 30, en el siglo XX, aparecieron las rancheras con el acompañamiento de las guitarras, violines y metales, que por cierto al parecer, fueron los últimos en unirse a lo que hoy conocemos como mariachi.  Si se ponen a investigar más, encuentren que, tal vez, hay que ser más certeros y borrar dudas o datos inexactos, pero de la trascendencia nadie lo puede negar.

El mariachi, el son, el huapango, la marimba, el vals, la polka, el corrido, el norteño, la banda, todos son géneros mexicanos que nos identifican y que de alguna forma, debemos conservar porque son parte de nuestra cultura musical. Y lo malo es que varios de ellos, el mariachi sobre todo, cada día es más escasa su trascendencia, sobretodo en nuestro país, cosa que es aún más lamentable.  Y a la única mujer que lleva 35 años portando el traje de charro femenino y cantando el género por todos lados de mundo, no se le permite presentarse como un día lo hizo la gran Lola Beltrán.

Señores, Lola Beltrán ya se murió, Lucha Villa está en retiro involuntario por cuestiones de salud, la única que queda para poder pisar el escenario es Aida Cuevas. Ella es la actual Reina de la Canción Ranchera. No hay otra con sus logros, voz, porte y presencia.

Y no se trata de cuestionar a quienes se hayan presentado, se trata de recordarle a quien se DEBE permitir estar ahí. Y si quieren una razón más para ese permiso, háganlo por el rescate de la música ranchera mexicana, y si se preguntan por qué les digo mexicana, es porque en cualquier momento otro país la hace más suya que nosotros. Solo presten atención a Colombia que pronto va a tener más mariachis que el mismo México, eso será más rápido si no hacemos nada.

INBA, Gobierno de México, Autoridades de las artes y cultura del país, México necesita que el Palacio de Bellas Artes apoye a quienes buscar dar más vida a una música que erróneamente solo está sujeta a la memoria anual, al mes que se dice patrio. Por el bien de nuestra música, hagamos algo, empecemos ya.