ESTADOS UNIDOS.- La actriz Carrie Fisher ha muerto a los 60 años en el hospital de Los Ángeles en el que se encontraba internada desde hace cuatro días, luego de haber sufrido un infarto en el avión que la trasladaba desde Londres.

Fisher fue mundialmente conocida por su papel de la Princesa Leia en la saga de La Guerra de las Galaxias.

En el comunicado, el portavoz de la familia, Simon Halls, asegura: “Con gran tristeza, Billie Lourd confirma que su querida madre, Carrie Fisher, ha fallecido a las 08.55 de esta mañana. El mundo la amaba y se la echará profundamente de menos. Nuestra familia les da por completo las gracias por sus pensamientos y sus oraciones”.

Fisher estuvo ingresada en el centro médico de la UCLA, en Los Angeles tras sufrir un paro cardiaco el pasado viernes mientras volaba de Londres a la ciudad californiana. El infarto le sobrevino minutos antes del aterrizaje y pese a la atención inmediata y “agresiva” que le prestaron en el avión algunos pasajeros que volaban junto a ella comentaron que los que la asistieron tardaron más de diez minutos en restablecer sus constantes vitales.

La actriz llegó al centro médico en estado crítico y horas más tarde fue trasladada de urgencias a la unidad de cuidados intensivos.

En cuanto se conoció que había sido ingresada, los mensajes de apoyo llegaron a la actriz tanto de los veteranos que trabajaron con ella en las primeras tres entregas de esta saga, La Guerra de las Galaxias (1977), El Imperio Contraataca (1980) y El Retorno del Jedi (1983).

Dave Prowse, el hombre que encarnó a Darth Vader, y Billy Dee Williams, quien interpretara a Lando Carlissian en El Imperio Contraataca, expresaron su preocupación por Fisher, y lo mismo hicieron Riz Ahmed o Alan Tudyk, de la última película de este universo.

“Usa la fuerza, cariño”, le dijo Joely Fisher, hermanastra de la actriz, parafraseando una de las constantes de esta saga. Mientras, junto a Fisher en el hospital se encuentran su hija, la actriz Billie Lourd, y su perro de compañía, un bulldog francés llamado Gary Fisher que la acompaña todo el tiempo. Ambos viajaban junto a ella en el vuelo United 935 procedente de Londres cuando sufrió el ataque cardiaco.

Fisher se encontraba en Londres promocionando su último libro, The Pricess Diarist. Como gran parte de sus libros, este también es semiautobiográfico, basado en los diarios de sus comienzos como actriz en una saga que la lanzó al estrellato con solo 19 años y de la que nunca pudo librarse.