SEÚL, COREA DEL SUR,-  Tras examinar el potencial impacto generado por la crisis del smartphone Galaxy Note 7, el banco central de Corea del Sur reportó que ha ajustado a la baja su pronóstico de crecimiento económico para el próximo año.

El Banco de Corea (BOK, por sus siglas en inglés) reajustó a la baja su pronóstico de crecimiento económico para 2017, del 2.9 por ciento pronosticado hace tres meses, al 2.8 por ciento.

Dicho pronóstico es menor que la previsión gubernamental de que la economía local podría llegar al rango del 3 por ciento en 2017. Aún así, el gobernador del banco central, Lee Ju-yeol, señaló que Corea del Sur no tendrá dificultades para lograr un crecimiento económico del 2.7 por ciento este año.

Lee también sostuvo que el BOK tuvo en cuenta las repercusiones que tiene la retirada del mercado mundial del Galaxy Note 7, del gigante de la electrónica surcoreano Samsung Electronics Co., en su revisión trimestral del pronóstico de crecimiento.

Con Samsung que representa alrededor del 17 por ciento del producto interno bruto de Corea del Sur, es probable que tenga un impacto a nivel nacional, precisó el gobernador del Banco de Corea, después de una reunión mensual de política monetaria.

Samsung anunció una retirada mundial del smartphone Galaxy Note 7 el mes pasado, después de que algunos de los móviles ardieran mientras se cargaban.

El mayor fabricante de teléfonos inteligentes del mundo decidió, a principios de esta semana, terminar la producción del modelo, unos días después de reanudar las ventas de sus reemplazos, que continuaron causando problemas similares.

Este movimiento provocó que el precio de las acciones de Samsung se fuera en picada, perdiendo en una jornada casi ocho mil millones de dólares, y lo obligó a recortar su estimación de beneficio para el tercer trimestre del año.

Las acciones de Samsung hilan tres días de caídas y acumulan una pérdida de 21 mil 400 millones de dólares en valor de mercado, algo que puede empeorar las próximas sesiones.

A su vez, la junta de política monetaria decidió mantener este jueves las tasas de interés en el mínimo histórico del 1.25 por ciento. La entidad consideró en un comunicado que las exportaciones, que componen el 50 por ciento del PIB, aún mantienen su declive.

Aún así, argumenta que el incremento de la demanda doméstica, especialmente gracias al sector de la construcción, está compensando parcialmente esta tendencia.

Destacó que el desempleo subió ligeramente (cuatro décimas interanuales en septiembre hasta el 3.6 por ciento) aunque a su vez la inflación mejoró también en el noveno mes del año hasta situarse en el 1.2 por ciento.

El BOK prevé que la economía surcoreana siga mostrando un crecimiento modesto gracias a la paulatina recuperación del comercio internacional y a los efectos de las políticas monetarias expansionistas en varias regiones, aunque señaló el alto nivel de incertidumbre al que aún se enfrenta.

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