MÉXICO.-  Como consecuencia de los incrementos tanto a los combustibles como a los alimentos de la canasta básica, expertos advierten de una nueva “ola de empobrecimiento nacional”.

Debido a esto, se hace un llamado a las autoridades hacendarias deberán contener los precios para no caer en una espiral inflacionaria.

Ricardo Becerra Laguna, presidente del Instituto de Estudios para la Transición Democrática (IETD); Héctor Villarreal, director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP), y Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, indicaron que el incremento a los precios de los combustibles traerá un “impacto negativo” en el bolsillo de la población, en especial de aquella que se encuentra en los límites de la pobreza; sin embargo, destacaron que aún estamos a tiempo para evitar que se afecte el poder adquisitivo de los trabajadores.

Según apuntan los especialistas, el incremento de 9.6% al salario mínimo, el cual lo colocó en 80.04 pesos al día, ante el aumento a precio de la gasolina y las consecuencias que esto trae, lo ha dejado prácticamente si impacto alguno.

El aumento del salario fue una medida tardía, no sólo insuficiente, porque no lo elevó al nivel de la canasta alimentaria, sino que nació muerto prácticamente desde el inicio”, afirmó.

Por otro lado,  el aumento en los combustibles tendrá un impacto negativo en las familias que se encuentran en los límites de la pobreza, debido a que representan un insumo para trasladar muchos productos, por lo que el efecto del incremento repercutirá en los precios de manera que si una familia antes podía tener acceso a la canasta básica, con el alza no podrá.

El director del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria advirtió que también hay que esperar el comportamiento de las tasas de interés del Banco de México (BM) para ver si se cumple este supuesto.

con información del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria y El Universal

jcrh