MÉXICO.- Para la calificadora Moody’s Investors Service, el panorama en 2017 para las compañías en México será de desafíos como resultado de un menor crecimiento económico, la depreciación de la moneda frente al dólar y la incertidumbre en la relación comercial con Estados Unidos.

Cualquier cambio que se hiciera al TLC pudiera afectar a los exportadores mexicanos, y las remesas de migrantes hacia México podrían bajar durante la nueva administración de Estados Unidos”, expresó la vicepresidenta de Moody’s, Nymia Almeida, en un reporte.

En el documento, la firma con cobertura en más de 130 países dijo que la magnitud de riesgos para los corporativos mexicanos dependerá “extensamente” de las políticas comerciales que adopte el presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, quien afirmó que impondrá aranceles a importaciones y revisará el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

En los primeros 11 días de 2017 el peso mexicano ha perdido 5.23 por ciento de su valor frente al billete verde en operaciones al menudeo en bancos, según los reportes, en tanto que distintas instancias concuerdan que el crecimiento económico de México este año rondará el 1.8 por ciento.

Moody’s expuso que las compañías de petróleo y gas, más otras firmas de consumo, serán las que resentirán en mayor medida la volatilidad del tipo de cambio.

La fuerte caída del peso mexicano frente al dólar incrementa el precio de las importaciones de materia prima y maquinaria, con lo que aumentan los costos operativos y de inversión de capital de las empresas, explicó la calificadora.

Además, agregó que la perspectiva de mayores tasas de interés representa un riesgo para empresas desarrolladoras de vivienda, porque ocasionan mayores costos hipotecarios y una menor demanda de inmuebles para residir.

“Un crecimiento económico más débil y un mayor desempleo también podrían afectar al sector vivienda”, apuntó la firma en su reporte.

También destacó que, en el rubro turístico, los corporativos hoteleros que operan centros vacacionales en la costa mexicana se beneficiarían de la pérdida del valor del peso, ya que esto puede atraer turistas al país; sin embargo, los grupos enfocados en hoteles de negocios podrían verse expuestos ante la debilidad de la economía.

Por otra parte, compañías de consumo que generan una parte importante de sus ingresos fuera de México se encontrarán en una mejor posición para enfrentar la disminución que se prevé en el consumo local y la volatilidad del tipo de cambio, sostuvo Moody’s.

con informacion de Moody’s

jcrh