CALIFORNIA,- Hay factores que de alguna manera favorecen a Elon Musk el creador del auto autónomo Tesla: tecnología limpia, diseños atractivos e incluso un determinado caché, que le otorga a su marca tener un coche en su garage. El éxito de este vehículo se apoya en los puntos de recarga, por ello los grandes fabricantes de vehículos han decidido acabar con el poder de Tesla.

Al día de hoy, Tesla cuenta con 790 estaciones en todo el mundo, donde hay 5.043 supercargadores -En España solo existen ocho puntos-, su tecnología es más veloz, potente y preparada que la existente para el resto de vehículos tradicionales que han decidido lanzarse al diseño de modelos eléctricos.

Esta situación ha provocado que el usuario que económicamente pueda permitírselo, se decante por Tesla sin dudarlo.

Y es que mientras la carga de un vehículo en la red eléctrica es realmente lenta, Tesla ha conseguido minimizar los tiempos de espera: un coche eléctrico cualquiera, enchufado a la red doméstica, consigue una autonomía de 27 kilómetros en media hora de carga; en un cargador público, se consigue en el mismo tiempo una autonomía cercana a los 136 kilómetros, y, en un supercagador, se logran hasta 270 kilómetros… aunque, eso sí, solo son válidos para vehículos Tesla.

Es por ello que las grandes compañías del mundo de la automoción han decidido poner en marcha un plan que les permita acabar con el dominio de Tesla en el mercado de los eléctricos. Son conscientes de que acabar con la supremacía de la compañía de Silicon Valley es complicado, por lo que han decidido que su primer campo de batalla sea en Europa: así, han decidido crear una empresa conjunta que diseñe una red de estaciones de carga ultrarrápida con más de 400 puntos.

Será en el viejo continente donde marcas como el Grupo Volkswagen (Volkswagen, Audi, Seat, Skoda, Bentley, Bugatti, Lamborghini o Porsche, entre otras), BMW, Ford o Daimler (Mercedes Benz y Smart) fijarán sus nuevas estaciones de carga eléctrica, objetivo para el que ya han comenzado las conversaciones con proveedores expertos en la tecnología eléctrica: E.On, Siemens y Efacec son las principales compañías con las que han contactado.

Los nuevos cargadores eléctricos de las grandes compañías de automoción contarán con 350 kilovatios de potencia. O, lo que es lo mismo, serán hasta tres veces más potentes que los posee Tesla a día de hoy, por lo que en esa misma media hora que antes tomamos como ejemplo, se podría llegar al 95% de la carga total, alcanzando una autonomía cercana a los 400 kilómetros. Sin duda, un importante aliciente para los usuarios que busquen otros coches que no sean Tesla.

Es importante tener en cuenta varios factores relacionados con la carga de un vehículo eléctrico. Por ejemplo, la velocidad de la misma depende de elementos tan diversos como la temperatura ambiental o las posibilidades que ofrece la red eléctrica. Sea como fuere, las grandes compañías tradicionales de automoción han decidido acabar con el poder de Tesla. Saben que EEUU es una guerra casi perdida y, por ello, Europa se ha convertido en el nuevo campo de batalla.

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