WASHINGTON,-  Si el propósito es recapitalizarse y reestructurarse la multa impuesta por Estados Unidos a Deutsche Bank, es demasiado grande y mina la estabilidad financiera indicó el presidente de los ministros de finanzas de la zona euro: Jeroen Dijsselbloem.

Indicó el viernes  que el banco, uno de los mayores de Europa, no era “demasiado grande para caer” (es decir, que no debe existir la expectativa de que es obligatorio salvarlo por tratarse de una entidad sistemática), pero rechazó cualquier posibilidad de que fuera a quebrar indicando que tenía amplios colchones de liquidez y un alto ratio de solvencia.

“El concepto de que una entidad es demasiado grande para quebrar es erróneo, tenemos que asegurar que cada banco tiene suficiente capital para que se autorrescate (asumiendo pérdidas los accionistas y/o bonistas), en caso de que haya pérdidas que asumir. Lo que las pruebas de estrés y los supervisores nos dicen es que el banco está suficientemente capitalizado”, dijo.

Estados Unidos quiere multar a Deutsche con 14.000 millones de dólares por su papel en la crisis de las hipotecas ‘subprime’.

“Esperemos que sea una oferta inicial”, dijo Dijsselbloem a Reuters en una entrevista. “Este tipos de multas están completamente sobredimensionadas, pueden ser dañinas para la estabilidad financiera”.

“Hay una institución financiera que necesita ser reestructurada y reforzada y necesita incorporar nuevo capital y no puede ser que una cantidad aún mayor de capital salga del banco por las autoridades estadounidenses. Es realmente contraproducente, por decirlo suavemente”, dijo.

Deutsche Bank está tratando de remodelar su modelo de negocio, construido alrededor de actividades de trading que son mucho menos lucrativas ahora, bajo las nuevas regulaciones aprobadas tras la crisis financiera de 2008.

Aunque el Deutsche Bank es ahora mucho más pequeño que algunos de sus rivales en Wall Street como JPMorgan o Goldman Sachs, mantiene vínculos financieros significativos con las principales entidades financieras del mundo a través de sus 42 billones de euros de posiciones en derivados. “Hay algunos asuntos que tiene que solucionar, pero creo que los puede solucionar”, dijo Dijsselbloem. “Necesita continuar el proceso de reestructuración, recapitalización y rediseño de su modelo de negocio”.

“El balance es complejo, la estructura del banco es compleja, necesita reducir complejidad, atraer nuevo capital y encontrar un modelo de negocio fuerte, y eso está sucediendo en muchos bancos europeos”, dijo.

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