CIUDAD DE MÉXICO,-  No solo es el comparativo del peso mexicano y el dólar, también es motivo de preocupación el multicitado recorte presupuestal y cuya tónica del gobierno en 2017 habrá de aplicarse en cubrir lo más posible el pago de la deuda pública que en inversión productiva. Esto, por ende refleja preocupación en el rubro de finanzas públicas.

El selecto grupo de ecónomos que sirven en Hacienda no creemos que hayan valorado de manera  adecuada el costo-beneficio de la deuda, aún cuando sea un motivo prioritario, también lo es que no han dejado de gastar y entonces la deuda externa sigue creciendo y únicamente abonan a intereses y no a capital.

Por tanto los estimados de crecimiento por regla general no se cumplen aunque Meade, diga lo contrario.

Mariana Campos, coordinadora del programa de gasto público de México Evalúa, comenta que, en 2016 la inversión productiva del gobierno alcanzará apenas 3.9 por ciento del PIB, el nivel más bajo desde 1939 y el plan es que se reduzca a 2.8 por ciento% en 2017.

En contraste, el pago de intereses de la deuda del gobierno alcanza 2.4% del PIB y se incrementará en casi medio punto porcentual el próximo año.

“Visto en cifras: este año, la inversión del gobierno alcanzará 763 mil 400 millones de pesos mientras que en 2017 presentará una reducción de 26.8 por ciento a sólo 558 mil 700 millones de pesos”.

Por su parte el pago de intereses de la deuda representa un monto de 477 mil 700 millones de pesos en 2016 con un aumento de 18.9 por ciento programado para 2017, cuando se situará en 568 mil, es decir, representará 101. 7 por ciento del gasto en inversión.

“Para proteger el bienestar de las personas y promover el crecimiento económico, el gobierno debe privilegiar el gasto en inversión física y capital humano. Sin embargo, el proyecto de presupuesto para 2017 propone aumentar el gasto en servicios personales y recortar la inversión en obra pública del gobierno federal”, destaca Mariana Campos.

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