BRUSELAS,- El Fondo Monetario Internacional (FMI) establece que los bancos de las economías avanzadas deben adaptarse al nuevo entorno de bajas tasas de crecimiento y bajas tasas de interés, así como a la evolución del entorno regulatorio del mercado. Y preocupa la debilidad que presentan instituciones financieras que pueden socavar la solidez financiera global.

La falta de adaptación a esta nueva era podría socavar la salud de las instituciones financieras y agregar a las fuerzas del estancamiento económico y financiero.

“La escasa rentabilidad podría ir carcomiendo los colchones de estabilización de los bancos a lo largo del tiempo, lo cual significa que el sector podría contribuir en menor medida a apuntalar al crecimiento”, dijo Peter Dattels, director adjunto del Departamento Monetario y Mercado de Capitales, del FMI.

El FMI estima que más del 25 por ciento de los bancos de las economías avanzadas seguirían en situación de debilidad a pesar de una recuperación económica cíclica, lo cual no resolvería la baja rentabilidad que presentan y enfrentarían retos estructurales significativos.

La mayoría de los bancos en Estados Unidos si volverían a niveles saludables de rentabilidad, aunque permanecerían ciertas debilidades, pero en Europa, alrededor de un tercio del sistema seguiría siendo débil e incapaz de generar beneficios sostenibles.

Ante esta situación, el organismo indicó que la banca europea necesita resolver el problema de morosidad y ser más eficiente. En su opinión, los bancos débiles tendrán que salir y algunos sistemas bancarios tendrán que reducirse. Además, de acuerdo con el organismo, la solvencia de muchas compañías de seguros de vida y fondos de pensiones está amenazada por un prolongado período de bajas tasas de interés.

Las tasas de interés bajas, junto con el envejecimiento de la población y el escaso o volátil rendimiento de los activos, se suman a las dificultades que han heredado del pasado muchas de estas instituciones.

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