BEIJING, CHINA.- El yuan cerró el pasado viernes en 6.7367 unidades por dólar, un precio no visto desde principios de marzo de 2010, y posiblemente se debilite más, pues aún no han podido hacer despegar su sector exportador. Esta fue caída más grande en los pasados seis años, situación que por supuesto, ha prendido los focos amarillos a nivel global y por supuesto en México.

Las implicaciones para nuestro país podrían incluir tres aspectos, que van desde la esfera real de la economía hasta los mercado financieros.

El primero de ellos es el agrandamiento que podría provocar una moneda china más débil sobre el déficit comercial de México con el gigante asiático. Entre enero y agosto de este año, México le compró a China 42 mil millones de dólares más de lo que le vendió. Ese déficit es el más grande que tiene México con cualquier país, e incluso es superior al que existe con toda Europa. Un yuan débil podría aumentar ese déficit, toda vez que los productos chinos se abaratarían en el mercado internacional.

El crecimiento del déficit comercial de México con el exterior es uno de los principales aspectos que influyen en el desbalance en cuenta corriente, sobre el cual mostró preocupación el Banco de México, pues ha presionado a la baja al peso.

El segundo efecto se relaciona con la posible intención de las autoridades chinas en dejar caer al yuan, como una forma de darle apoyo a su sector exportador, luego que sus ventas foráneas cayeron 10 por ciento en septiembre. De ser así, habría un nuevo reacomodo en los tipos de cambio, dando lugar a una guerra de devaluaciones competitivas.

En este escenario, la moneda mexicana es poco probable que pudiera escapar, dada la débil posición comercial que guarda nuestro país con el país asiático.

El tercer impacto de un yuan débil sobre México está relacionado al reciente ingreso de la moneda china a la canasta de divisas del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El yuan se estrenó este mes como una de las monedas que sirven para calcular los Derecho Especiales de Giro (DEG), una unidad de cuenta en la que México tiene una línea de crédito con el FMI. El euro, el yen, la libra y el dólar norteamericano también forman parte de dicha canasta.

Una reducción en el valor del yuan o de cualquier otra de esas divisas implicaría también un debilitamiento del DEG. Por ahora, la línea de crédito para México es de 62 mil 389 DEGs, equivalentes a 86 mil 239 millones de dólares.

con información de Bloomberg y agencias

jcrh