CIUDAD DE MÉXICO,- Frente a la ingeniosa necesidad -(?)- de incrementar el peso de los combustibles (una forma de allegarse impuestos para cubrir la deuda externa) los efectos ya comienzan a manifestarse en otros productos de la canasta básica. El primero es la tortilla, que bien podría incrementarse hasta 20 por ciento debido al alza en el precio del maíz.

Y esta escalada de precios, se irá dando gradualmente y en tanto, Banxico indica que el aumento en precio de la gasolina si tendrá impactado en la inflación. ¿Se acuerdan de aquel simple catarrito, frase plena de sabiduría de Augstín Cartens?.

De esta manera, el precio se incrementaría 1.67 pesos por kilogramo, pasando de los 12.73 a 14.40 pesos, lo que significa un aumento del 13 por ciento, advierte Gerardo Noriega Altamirano, académico investigador de la Universidad de Chapingo.

Según Noriega Altamirano, en la cosecha de maíz los campesinos requieren grandes cantidades de diésel y gasolina, por lo que los pequeños productores con márgenes de ganancia muy limitados se verían obligados a subir sus precios para lograr cubrir los costos de producción y obtener alguna ganancia.

De acuerdo con el investigador, el alza es necesaria, de lo contrario, la producción de maíz podría volverse menos atractiva ante el aumento de costos y la producción a nivel nacional podría verse reducida.

A julio de 2016, la importación de maíz alcanzó los 1 mil 527 millones de dólares, incrementando el monto de maíz importado en el mismo periodo de 2015 en 22.1 por ciento.

El país paga un alto costo por las importaciones de maíz amarillo como consecuencia del tipo de cambio del peso frente al dólar; pues anualmente se importan hasta 12 millones de toneladas de maíz amarillo, comentó Alejandro Monteagudo, presidente y director general de AgroBio, organización que agrupa a empresas como Bayer, CropScience, Dow Agro Sciences, Monsato Pioneer y Syngenta.

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