WASHINGTON,-  De acuerdo a estimaciones las obligaciones públicas totales, incluida la deuda de Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE) y banca de desarrollo, llegarán a 56.1% del Producto Interno Bruto (PIB) en el 2017; esto pese al esfuerzo que ha propuesto el gobierno mexicano para consolidar su posición fiscal.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) considera que la deuda general llegará su punto máximo el año entrante. Las previsiones del organismo suponen que el punto de inflexión en el endeudamiento será evidente hasta el 2018, cuando, estiman, la misma deuda bruta del sector público se mantendría en 56.1% del Producto.

A partir de ese año, proyectan que iniciará un retorno, y será hasta el 2021 cuando llegue a 53.3% del PIB. Vitor Gaspar director de asunto fiscales del FMI, respalda los esfuerzos del gobierno mexicano para comenzar a estabilizar la deuda aunque enfatiza que sigue latente la recomendación del organismo para generar un plan multianual de  metas que ayude a corregir el endeudamiento y establecer un consejo fiscal independiente.

Esta recomendación del consejo fiscal fue realizada por el FMI desde el 2014, en las conclusiones a la revisión del artículo IV del FMI para México. De acuerdo con el funcionario del Fondo, la creación de este consejo “generará un vínculo más estrecho entre las metas de deuda y objetivos de déficits fiscales”.

Una vez establecido, “podría garantizarse un marco de reglas fiscales que permita reponer la flexibilidad para responder a eventos de corto plazo y anclar la deuda pública en el largo plazo”.

En la presentación del reporte, el funcionario destacó que la deuda mundial se encuentra en niveles sin precedentes, de 152 billones de dólares, equivalente a 225% del PIB mundial. Dos tercios de estas obligaciones son gestionados por el sector privado, matizó el director de asuntos fiscales.

El FMI está preocupado, reconoce, porque ha crecido mucho y rápidamente, precisamente a partir de la persistencia de tasas bajas en las economías avanzadas. El riesgo, explicó, es que las recesiones financieras son mucho más largas y profundas que una recesión normal. Hoy la vulnerabilidad es mayor porque están partiendo de una debilidad financiera que podría empeorar las condiciones recesivas.

La lógica de esta preocupación es la siguiente: las bajas defensas fiscales perjudican significativamente la capacidad de las autoridades para plantear y ejecutar una política contracíclica y las finanzas quedan expuestas a los choques externos e internos.

El funcionario recomendó endurecer la vigilancia en la deuda privada, estabilizar la situación de las cuentas públicas y promover al mismo tiempo un proceso de crecimiento económico.

Al interior del reporte, presentado a dos días de que inicien las reuniones anuales, los economistas del organismo admiten que los elevados niveles de deuda podrían limitar la de por sí débil recuperación económica. La deuda mundial se encuentra en niveles sin precedentes, de 152 billones de dólares, equivalente a 225% del PIB mundial.

El documento servirá de base para discusiones de los 189 gobernadores que representan a los países miembros y que participarán en las reuniones anuales y la asamblea del FMI y el Banco Mundial, a partir del jueves.

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