ESTADOS UNIDOS.- Alibaba, el gigante chino de comercio en línea, propiedad del magnate Jack Ma, anunció que invertirá en la firma del director estadounidense Steven Spielberg y ambos coproducirán películas dirigidas especialmente al lucrativo mercado chino.

De esta forma, Alibaba Pictures, comprará una participación minoritaria de Amblin Partners, creada Spielberg y que incluye los estudios DreamWorks, según un comunicado conjunto. Por el momento, los términos de acuerdo no han sido dados a conocer.

Ambos socios constituirán una “alianza estratégica” para coproducir y financiar películas destinadas al “público chino e internacional”. Alibaba Pictures tendrá un puesto en el consejo de administración de Amblin.

El mercado chino es crucial para los estudios norteamericanos: si bien la venta de entradas en China cayó un 16% en el tercer trimestre, en 2015 se disparó casi un 50%, alcanzando oficialmente los 6.800 millones de dólares.

Estas cifras hacen de China el segundo mercado mundial, después de América del Norte. Según el gabinete PricewaterhouseCoopers, la recaudación de taquilla china alcanzará los 8.900 millones de dólares en 2019, superando a la estadounidense.

En este contexto, Hollywood está ávido de coproducir con los grupos chinos, ya que esto permite evitar las drásticas restricciones impuestas por Pekín, que solo autoriza la exhibición anual de una treintena de películas extranjeras en la gran pantalla.

Por otro lado, lo que busca Alibaba es aumentar su oferta de contenidos y posicionarse a “largo plazo” en este mercado. De hecho, el grupo de Jack Ma parece pisarle los talones al conglomerado chino Wanda, dirigido por el multimillonario Wang Jianlin.

Este compró a principios de 2016 el estudio de Hollywood Legendary Entertainment, el cual produjo cintas como Jurassic World y Godzilla por 3.500 millones de dólares, antes de asociarse el mes pasado a Sony Pictures para producir películas. Además, podría estar interesado en una participación en Paramount.

Otras firmas chinas también han aterrizado en Hollywood, como el fondo de inversiones China Media Capital, que lanzó una empresa con el gigante Warner Bros para hacer películas. Las recientes ofensivas financieras de Wanda llamaron la atención de Washington.

Dieciséis parlamentarios estadounidenses se alarmaron el mes pasado de una posible “extensión del control de la propaganda (china) en los medios estadounidenses”, señalando las estrechas relaciones entre Wang Jianlin y el régimen comunista.

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