MÉXICO.- Las obligaciones ineludibles del Gobierno federal en lo que a pensiones y deuda se refiere ya se comieron la generosidad de los contribuyentes. Los ingresos tributarios adicionales generados con la reforma fiscal desde su implementación ya son casi equivalentes a dichos pagos.

De enero de 2014 a agosto de 2016, los causantes del País han desembolsado un billón 20 mil 240 millones de pesos adicionales en impuestos respecto a lo que pagaban sin la reforma fiscal, aprobada en 2013.

Datos de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), indican que para el próximo año, tan sólo por el rubro de pensiones (IMSS, ISSSTE, Pemex y CFE), el Gobierno federal tendrá que gastar unos 720 mil millones de pesos, equivalentes al 3.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).

Dicha cifra llegará al billón de pesos en alrededor de cinco años, calculó el Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). Por si fuera poco, el Gobierno tiene que enfrentar el creciente pago de intereses y comisiones ocasionado por la contratación de deuda pública, lo que se aceleró en los últimos cinco años.

 

jcrh