MÉXICO.- La comunidad transexual mexicana, vive dos realidades en lo relativo a derechos humanos: una, la de las políticas, en la cual son visibles toda clase de avances, especialmente en la Ciudad de México, y la de los actos de discriminación, los cuales tienen lugar en el resto del país.

Existen dos Méxicos. Uno que refiere a la capital de la nación, donde encontramos una sociedad más respetuosa, incluyente, aliada y sensible en el tema; y otro en el resto del país que padece discriminación”, refirió Ari Vera Morales, una mujer trans originaria de Veracruz y presidenta de la asociación Almas Cautivas.

De igual forma, señala que país también avanza de manera desigual en el tema de salud; por ejemplo, porque la capital mexicana cuenta con una clínica especializada para atender de manera integral a las personas trans.

En ese sentido, la Clínica Especializada Condesa es un referente a nivel mundial porque es de las pocas que ofrece acompañamiento psicológico y un tratamiento médico de remplazo hormonal que antes no había.

En el marco del Día Nacional Contra la Discriminación, Vera Morales, argumentó que esas decisiones generan graves problemas de salud por la falta de supervisión de un especialista y, en consecuencia, este grupo minoritario padece tratos vejatorios al momento de acudir a alguna instancia en la materia.

De acuerdo con el primer Estudio de Campo para la Clasificación Internacional de Enfermedades Mentales CIE-11 en México, dado a conocer en julio pasado por la revista británica “The Lancet Psychiatry”, 80 por ciento de los participantes usaron tratamientos hormonales antes de acudir a la Clínica Especializada Condesa.

El coordinador del Programa de Salud Mental en dicha institución médica, Edgardo Hamid Vega Ramírez, señaló que se ese universo, cerca del 50 por ciento optó por la automedicación para tener una apariencia más acorde con la que se identifica. Otro dato es que 14 por ciento de los encuestados manifestó haberse realizado algún tipo de cirugía plástica, pero gran parte lo hizo en lugares que no tenían certificados y sin personal capacitado.

Por otro lado, Alexandra Haas Paciuc, presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred), indicó que de acuerdo a  un estudio, la discriminación hacia las personas trans ha cobrado mayor notoriedad, como resultado de la exclusión social.

Subrayó que “no se puede negar que se trata de un fenómeno sistemático, estructural y que tiene consecuencias generalizadas para esta población”, por lo que llamó a considerar esta investigación en un panorama más amplio.

Haas Paciuc señaló que ese sector enfrenta tasas desproporcionadas y formas muy particulares de violencia psicológica, física y sexual.

De acuerdo con el informe sobre violencia hacia las personas LGBTI, realizado a finales de 2015 por la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), los homicidios contra este sector se caracterizan por una hazaña casi única porque muestran lapidaciones, mutilaciones, violaciones y tortura.

En tanto, el registro de violencia de este organismo internacional -de enero 2013 a marzo 2014- muestra que 80 por ciento de las mujeres trans asesinadas en América Latina tenían 35 o menos años de edad. La titular del Conapred argumentó que esa situación, en conjunto con la discriminación, sugiere para las personas trans una esperanza de vida menor que la de los mexicanos.

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con información de agencias

jcrh