MÉXICO.- En apenas cuatro años, el Cártel Jalisco Nueva Generación, ha crecido a tal nivel, que hoy en día es capaz de desafiar al capo del narcotráfico más célebre del mundo: Joaquín “El Chapo” Guzmán, generando una nueva oleada de violencia y corrupción entre las autoridades.

Alguna vez a las órdenes del Cártel de Sinaloa, de Guzmán, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) se volvió en contra de sus amos, apoderándose de territorios. Liderado por Nemesio Oseguera, alias “El Mencho”, el cártel forjó un imperio a expensas de rivales más débiles.

Con intereses desde China hasta el norte de África y Europa del este, el sangriento avance del CJNG ha llevado los asesinatos a sus mayores niveles bajo la administración del presidente Enrique Peña Nieto. De la lista de los 37 capos más buscados de México en el 2009, sólo cuatro no están muertos o en la cárcel, y la violencia se redujo al inicio del mandato de Peña Nieto.

Pero un resurgimiento que llevó la cifra de homicidios a 3,800 entre julio y agosto puso en evidencia el fracaso del Gobierno en derrotar a los cárteles y en evitar que nuevas organizaciones tomen su lugar.

Intimidando, sobornando o directamente atacando a la policía, los líderes del CJNG han aplicado despiadadamente las lecciones aprendidas bajo el mando del cártel de Guzmán para sacar a la fuerza a rivales debilitados y arrebatarles rutas de tráfico, según expertos de seguridad.

Hasta septiembre, 1,733 policías en servicio en Jalisco, o casi el 16 por ciento de la fuerza municipal, ha reprobado las evaluaciones conocidas como “controles de confianza” dirigidos a erradicar la corrupción, según datos recopilados por “Causa en Común”, una organización en favor de la transparencia.

El peor desempeño lo tuvo Sinaloa, tierra natal del encarcelado Guzmán, donde la mitad de los policías activos reprobaron la evaluación.

El CJNG surgió con células del grupo de Ignacio “Nacho” Coronel, principal lugarteniente de Guzmán asentado en Jalisco, quien fue abatido por fuerzas federales en el 2010.

En septiembre del 2011 hicieron su irrupción bajo el nombre de “Matazetas” cuando dejaron más de 30 cadáveres en una avenida principal de Boca del Río, zona metropolitana del puerto de Veracruz, donde operaba el sanguinario cártel de los Zetas.

Según analistas, el cártel de Sinaloa utilizaba a los Matazetas para combatir a uno de sus principales enemigos.

En algún momento este grupo se salió del cártel, pero fue hasta después de la captura de Guzmán en febrero del 2014 -escapó de prisión en julio del 2015 y fue recapturado en enero de este año- que la división degeneró en una guerra. Para abril del 2015, un mapa de la DEA mostró a la banda como dominante en la mayoría o en parte de 10 estados, con una creciente o significativa presencia en otros cuatro.

Algunos expertos consideran que el CJNG es actualmente el principal proveedor de metanfetaminas en Estados Unidos.

 con información de agencias

jcrh