BUDAPEST,- En un claro desafío a la política migratoria de las instituciones europeos, Hungría habrá de celebrar este domingo un referéndum para decidir si acepta o no las cuotas de refugiados establecidas por la Unión Europea (UE).

Esta consulta es otra de las controvertidas políticas que el gobierno del primer ministro húngaro, Viktor Orban, ha aplicado para frenar la llegada de inmigrantes y refugiados, como la construcción de vallas y muros para tratar de sellar sus fronteras.

Los húngaros responderán con un “Sí” o un “No” a la pregunta: “¿Quiere que la Unión Europea tenga derecho a determinar una cuota obligatoria de ciudadanos no húngaros en Hungría sin el consentimiento del Parlamento?”.

Analistas señalan que lo planteado por el gobierno húngaro es un claro desafío a las imposiciones de la UE y trata de marcar un hito para que otras naciones de Europa (Polonia, Eslovaquia y la República Checa) sigan el ejemplo de Hungría.

Hace un año, Hungría decidió cerrar sus fronteras con Serbia y Croacia para impedir el tránsito de refugiados por su territorio y ordenó el levantamiento de vallas alambradas. Las cuotas de refugiados fueron aprobadas por mayoría calificada en septiembre de 2015 por los países del eurobloque, que deberían acoger alrededor de 160 mil refugiados en dos partes antes de 2017.

Hungría debería recibir a mil 294 refugiados procedentes de Grecia e Italia. Tras la imposición de la UE, Hungría y Eslovaquia recurrieron ante los tribunales el sistema de reparto.

Orbán consideró las cuotas de reubicación “un abuso de poder” de la UE, pese a haber sido aprobadas por la mayoría de los socios, con el voto en contra de Hungría, República Checa, Eslovaquia y Rumania.

El presidente húngaro, János Áder convocó en junio pasado el referendo para el 2 de octubre sobre el sistema de cuotas la UE para reubicar a los refugiados. Según las leyes húngaras, para que la consulta sea válida es necesario que más del 50 por ciento de los 8.2 millones de húngaros con derecho a voto emitan un voto válido.

Con la celebración de referendo antirefugiados, el gobierno hungaro busca dejar claro su rechazo a las medidas de la UE, además de capitalizar aún más su discurso contra la inmigración y la apertura de fronteras que está calando en Europa.

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