MÉXICO.- El incremento a los precios de las gasolinas, traerá como consecuencia el incremento de robo de combustible, por medio de la ordeña de ductos. Pese a que Pemex ha implementado medidas de control para evitar la ordeña, la realidad es que no se ha acabado el problema.

Especialistas en la materia, coinciden en señalar que el aumento de precios genera incentivos para el mercado clandestino de combustibles. “Ante un aumento súbito de un producto, en este caso las gasolinas, los usuarios buscan alternativas y una de esas alternativas puede ser el mercado ilegal”, comentan.

Señaló que el desabasto o la falta de infraestructura para llevar gasolina de forma eficiente y segura a todos los rincones del país, permiten que las tomas clandestinas sigan existiendo, con ganancias más jugosas a partir de 2017.

Para Luis Miguel Labardini, analista del sector energético de Marcos y Asociados, la ordeña es un problema de seguridad pública y mientras no haya una aplicación de la ley en México no se va a poder resolver.

Pemex tiene tecnologías para poder detectar oportunamente cuando se da el robo de combustible, pero se necesita un mecanismo de seguridad que permita detener a los robaductos in fraganti, acusarlos y procesarlos”, señaló.

Finalmente desde el punto de vista de Eduardo López, director ejecutivo de EY México, es muy posible que la ordeña de ductos se acelere a la vista de todos.

“En la cultura de la ilegalidad e impunidad total, parece que Puebla y Guanajuato son los epicentros, y lo que es pasmoso es que ocurre a la luz del día, ¿dónde está Pemex o el Ejército, si las policías locales son incapaces de lidiar?”.

con información de agencias

jcrh